Depresivo

jockzell

Poeta reconocido en el portal
Llueve esta tarde de verano,
la herida vana y
puntiaguda ha desangrado
en la arista de
esta puta ansiedad.

Escucho el sonido de su voz
sobre estas gélidas paredes
y pienso que aún lo más
difícil está por llegar.

Hoy las esperanzas
no desfallecen del fracaso
de mi amor adolescente,
si no en mi autoinsuficiencia
para retener
un suspiro.

Qué relajo / qué frágil se ha vuelto
sentirme comúnmente solo,
ahogándome entre
la muchedumbre que tiene
la vena aorta cerrada
y yo sin poder entrar.

Me alistaré esta noche,
jugaré a las velas y a las
cartas en la oscuridad,
leeré aquellos escritores
que me dan en la conciencia.

Por que claro,

ahora no tengo
el raciocinio para imaginarme
bosques verdes
si aún no los tengo,

si la mancha en esta urbe
es tan clara,
como mi ojos
muertos por ti,

llenos de sangre como esta
tarde en que me dijiste
-nunca te quise-
y yo un pendejo
fingiendo no sentir
amor del nuestro
y despidiéndote hoy aún,
desde esta calle desolada.
 
Última edición:
Llueve esta tarde de verano,
la herida vana y
puntiaguda ha desengrado
en la arista de
esta puta ansiedad.

Escucho el sonido de su voz
sobre estas gélidas paredes
y pienso que aún lo más
difícil está por llegar.

Hoy las esperanzas
no desfallecen del fracaso
de mi amor adolescente,
si no en mi autoinsuficiencia
para retener
un suspiro.

Qué relajo / qué frágil se ha vuelto
sentirme comunmente solo,
ahogándome entre
la muchedumbre que tiene
la vena aorta cerrada
y yo sin poder entrar.

Me alistaré esta noche,
jugaré a las velas y a las
cartas en la oscuridad,
leeré aquellos escritores
que me dan en la conciencia.

Por que claro,

ahora no tengo
el raciocinio para imaginarme
bosques verdes
si aún no los tengo,

si la mancha en esta urbe
es tan clara,
como mi ojos
muertos por ti,

llenos de sangre como esta
tarde en que me dijiste
-nunca te quise-
y yo un pendejo
fingiendo no sentir
amor del nuestro
y despidiéndote hoy aún,
desde esta calle desolada.

joder nene deja de estar asì me partes el alma, muy sentido y doloros poema tienes un par de faltas besos
 
Llueve esta tarde de verano,
la herida vana y
puntiaguda ha desengrado
en la arista de
esta puta ansiedad.

Escucho el sonido de su voz
sobre estas gélidas paredes
y pienso que aún lo más
difícil está por llegar.

Hoy las esperanzas
no desfallecen del fracaso
de mi amor adolescente,
si no en mi autoinsuficiencia
para retener
un suspiro.

Qué relajo / qué frágil se ha vuelto
sentirme comunmente solo,
ahogándome entre
la muchedumbre que tiene
la vena aorta cerrada
y yo sin poder entrar.

Me alistaré esta noche,
jugaré a las velas y a las
cartas en la oscuridad,
leeré aquellos escritores
que me dan en la conciencia.

Por que claro,

ahora no tengo
el raciocinio para imaginarme
bosques verdes
si aún no los tengo,

si la mancha en esta urbe
es tan clara,
como mi ojos
muertos por ti,

llenos de sangre como esta
tarde en que me dijiste
-nunca te quise-
y yo un pendejo
fingiendo no sentir
amor del nuestro
y despidiéndote hoy aún,
desde esta calle desolada.



Llueve en tu pecho, llueve a cantaros, aunque tenès una zombrilla te niegas a usarla... Asì es el corazòn amor...Te amo y podès siempre contar cone sta lok que tanto uqe hace reir con guachadas, què le vamos a hacer, solo aprende de todo amor, seguì yu camino que sos una finura... Siempre mi mano para vos esta, es màs cuidado que te acabo de agarrar...Fuerte amorcito

Lau
 
Pequeño, sólo un corazón muy grande puede contener tanta dulzura... y muerte.
 
Llueve esta tarde de verano,
la herida vana y
puntiaguda ha desangrado
en la arista de
esta puta ansiedad.

Escucho el sonido de su voz
sobre estas gélidas paredes
y pienso que aún lo más
difícil está por llegar.

Hoy las esperanzas
no desfallecen del fracaso
de mi amor adolescente,
si no en mi autoinsuficiencia
para retener
un suspiro.

Qué relajo / qué frágil se ha vuelto
sentirme comúnmente solo,
ahogándome entre
la muchedumbre que tiene
la vena aorta cerrada
y yo sin poder entrar.

Me alistaré esta noche,
jugaré a las velas y a las
cartas en la oscuridad,
leeré aquellos escritores
que me dan en la conciencia.

Por que claro,

ahora no tengo
el raciocinio para imaginarme
bosques verdes
si aún no los tengo,

si la mancha en esta urbe
es tan clara,
como mi ojos
muertos por ti,

llenos de sangre como esta
tarde en que me dijiste
-nunca te quise-
y yo un pendejo
fingiendo no sentir
amor del nuestro
y despidiéndote hoy aún,
desde esta calle desolada.




muy buena tu poesía amigo,siempre esgrato detenerme por acá.saludos cordiales,Eban
 
Llueve en tu pecho, llueve a cantaros, aunque tenès una zombrilla te niegas a usarla... Asì es el corazòn amor...Te amo y podès siempre contar cone sta lok que tanto uqe hace reir con guachadas, què le vamos a hacer, solo aprende de todo amor, seguì yu camino que sos una finura... Siempre mi mano para vos esta, es màs cuidado que te acabo de agarrar...Fuerte amorcito

Lau

Mil bella Lau gracias por tu grato comentario.

Un beso inmenso.
 
Llueve esta tarde de verano,
la herida vana y
puntiaguda ha desangrado
en la arista de
esta puta ansiedad.

Escucho el sonido de su voz
sobre estas gélidas paredes
y pienso que aún lo más
difícil está por llegar.

Hoy las esperanzas
no desfallecen del fracaso
de mi amor adolescente,
si no en mi autoinsuficiencia
para retener
un suspiro.

Qué relajo / qué frágil se ha vuelto
sentirme comúnmente solo,
ahogándome entre
la muchedumbre que tiene
la vena aorta cerrada
y yo sin poder entrar.

Me alistaré esta noche,
jugaré a las velas y a las
cartas en la oscuridad,
leeré aquellos escritores
que me dan en la conciencia.

Por que claro,

ahora no tengo
el raciocinio para imaginarme
bosques verdes
si aún no los tengo,

si la mancha en esta urbe
es tan clara,
como mi ojos
muertos por ti,

llenos de sangre como esta
tarde en que me dijiste
-nunca te quise-
y yo un pendejo
fingiendo no sentir
amor del nuestro
y despidiéndote hoy aún,
desde esta calle desolada.


Profunda tristeza cincelada a tus letras Jock, duele esquivar las palabras...
abrazos mil.
 
Llueve esta tarde de verano,
la herida vana y
puntiaguda ha desangrado
en la arista de
esta puta ansiedad.

Escucho el sonido de su voz
sobre estas gélidas paredes
y pienso que aún lo más
difícil está por llegar.

Hoy las esperanzas
no desfallecen del fracaso
de mi amor adolescente,
si no en mi autoinsuficiencia
para retener
un suspiro.

Qué relajo / qué frágil se ha vuelto
sentirme comúnmente solo,
ahogándome entre
la muchedumbre que tiene
la vena aorta cerrada
y yo sin poder entrar.

Me alistaré esta noche,
jugaré a las velas y a las
cartas en la oscuridad,
leeré aquellos escritores
que me dan en la conciencia.

Por que claro,

ahora no tengo
el raciocinio para imaginarme
bosques verdes
si aún no los tengo,

si la mancha en esta urbe
es tan clara,
como mi ojos
muertos por ti,

llenos de sangre como esta
tarde en que me dijiste
-nunca te quise-
y yo un pendejo
fingiendo no sentir
amor del nuestro
y despidiéndote hoy aún,
desde esta calle desolada.


Después de la tempestad, siempre llega la calma. Me hace recordar eso que dijo Juan: "Porque cuando soy más débil, también soy más fuerte" Si fuésemos conscientes de que después llegará algo mejor, yo creo que no sufriríamos tanto.

La vida a veces es depresión, supérala!
Un abrazo.
Jeison.
 

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