César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy no hay derecho a algo,
solo un quedo y frívolo derecho a nada
que te deja mudo
descentrado, herido,
ardido y fracasado.
con sentir amargo.
Entonces entiendes la miseria
y te percatas de cuantas canas cultivaste
desde la última vez que huyó de ti la esperanza (creías, iluso y torpe
que había regresado, pero no).
Te saludan arrugas nuevas
con sordina y bailes de bufón
anunciándote que jamás
van a irse de tu cara.
Hoy amaneciste con derecho a nada.
Caíste en cuenta de ello
de manera inadvertida
ante la evidencia del derecho a todo
que real y verdaderamente
otros/as a tu más lejano
y más cercano alrededor tenían.
Y te sentiste pobre, tonto,
desgastado, usado, viejo, viejo...
A lo lejos, muy lejos de ti, las risas
ilusionadas, tristes, esperanzadas,
vivaces o demandantes
de aquellos y aquellas que ajenos a
tu tragedia pequeña y miserable
exhalan descuidadamente al viento
en el acto de vivir sus propias vidas
con derecho a más que la vacía nada.
Y así tengan tragedias
mayores que las tuyas
reclaman al mundo y a la vida
algo
o mucho, o todo
pues tienen el derecho a hacerlo.
Tú, entretanto,
encorvado y muerto
como un pez por arpón doloroso
atravesado
caminas sin saber ni cómo
ni hacia donde,
con la frente baja
en dirección contraria
vencido, derrotado,
y con el sino encima
de un único derecho:
tu derecho a nada.
¡Hay momentos tan terribles en la vida... !
Marzo y dolor / César Guevara (otra vez) / 2014.
Yo te quiero, verso amigo,
porque cuando tengo el pecho
ya muy cargado y desecho
parto la carga contigo"
(José Martí)
Derecho a Nada
solo un quedo y frívolo derecho a nada
que te deja mudo
descentrado, herido,
ardido y fracasado.
con sentir amargo.
Entonces entiendes la miseria
y te percatas de cuantas canas cultivaste
desde la última vez que huyó de ti la esperanza (creías, iluso y torpe
que había regresado, pero no).
Te saludan arrugas nuevas
con sordina y bailes de bufón
anunciándote que jamás
van a irse de tu cara.
Hoy amaneciste con derecho a nada.
Caíste en cuenta de ello
de manera inadvertida
ante la evidencia del derecho a todo
que real y verdaderamente
otros/as a tu más lejano
y más cercano alrededor tenían.
Y te sentiste pobre, tonto,
desgastado, usado, viejo, viejo...
A lo lejos, muy lejos de ti, las risas
ilusionadas, tristes, esperanzadas,
vivaces o demandantes
de aquellos y aquellas que ajenos a
tu tragedia pequeña y miserable
exhalan descuidadamente al viento
en el acto de vivir sus propias vidas
con derecho a más que la vacía nada.
Y así tengan tragedias
mayores que las tuyas
reclaman al mundo y a la vida
algo
o mucho, o todo
pues tienen el derecho a hacerlo.
Tú, entretanto,
encorvado y muerto
como un pez por arpón doloroso
atravesado
caminas sin saber ni cómo
ni hacia donde,
con la frente baja
en dirección contraria
vencido, derrotado,
y con el sino encima
de un único derecho:
tu derecho a nada.
¡Hay momentos tan terribles en la vida... !
Marzo y dolor / César Guevara (otra vez) / 2014.
Yo te quiero, verso amigo,
porque cuando tengo el pecho
ya muy cargado y desecho
parto la carga contigo"
(José Martí)
Derecho a Nada