descalzo torres
Poeta fiel al portal
Quisiera perderte
con límite de impuestos,
subsidios de encaje
o palabras vagas
en lugares donde bebíamos
a surtidores gruesos,
como caído de las manos
sin llevar la cuenta
donde no llegan
las realidades ociosas.
Entonces,
comprendería en un segundo
que consigo olvidarte
y podría no irritarme
si ausculto tus voces,
sería el asedio movilizado
de tus rincones apretados,
cartas hediondas,
sagaces tunos
de espectáculos acabados.
Pero cedes a clavarte
en baldosas comidas
como un diabólico herbaje
sin poder desgajarlo,
la realidad abolida en desdén
te olvida en otro olvido,
y se suman dos a las restas,
amores ni ciertos ni fingidos.
Han sido tantos,
que se me olvidó
apuntar el último
y con papel y lápiz
te escribo una despedida,
no te echaré de menos,
no hay remite,
no existen dicciones
para decirte, que perderte
es ganar todo lo demás.
Silencios con pena,
a los ojos del cielo, te alejas,
lo que fue amor se disipó
como ya tu voz en sueños.
Deshilando paños ofendidos
otros vacíos se aprietan.
con límite de impuestos,
subsidios de encaje
o palabras vagas
en lugares donde bebíamos
a surtidores gruesos,
como caído de las manos
sin llevar la cuenta
donde no llegan
las realidades ociosas.
Entonces,
comprendería en un segundo
que consigo olvidarte
y podría no irritarme
si ausculto tus voces,
sería el asedio movilizado
de tus rincones apretados,
cartas hediondas,
sagaces tunos
de espectáculos acabados.
Pero cedes a clavarte
en baldosas comidas
como un diabólico herbaje
sin poder desgajarlo,
la realidad abolida en desdén
te olvida en otro olvido,
y se suman dos a las restas,
amores ni ciertos ni fingidos.
Han sido tantos,
que se me olvidó
apuntar el último
y con papel y lápiz
te escribo una despedida,
no te echaré de menos,
no hay remite,
no existen dicciones
para decirte, que perderte
es ganar todo lo demás.
Silencios con pena,
a los ojos del cielo, te alejas,
lo que fue amor se disipó
como ya tu voz en sueños.
Deshilando paños ofendidos
otros vacíos se aprietan.