Largo tiempo sobrevive el anhelo,
arrancada ya la oportunidad,
dejando plantado el árbol del duelo.
Enfrentándose a ello con frialdad,
aun si se cubre el corazón de hielo,
no conocerá tal felicidad.
Cortadas sus alas caerá del cielo,
lo que no tuvo no conocerá,
no pudiendo alzar su espíritu el vuelo.
arrancada ya la oportunidad,
dejando plantado el árbol del duelo.
Enfrentándose a ello con frialdad,
aun si se cubre el corazón de hielo,
no conocerá tal felicidad.
Cortadas sus alas caerá del cielo,
lo que no tuvo no conocerá,
no pudiendo alzar su espíritu el vuelo.