Karosea
Poeta asiduo al portal
Fuimos caudal para amarnos
como fatídicos para el daño,
no escatimamos las heridas
que nos desgarraron la piel;
piel que también enardecida
entre mil noches de bohemia,
se dejó a charlas compartidas
que incitaban ese puro frenesí.
Fuimos tanto dos, en tan poco
pero sin cavilar nos perdimos,
en la grieta ruin que aniquiló
ese sentir teñido de nosotros.
Sin balancear consecuencias
ni resguardarnos del vil fango,
nos disputamos en una guerra
y luego pretendimos repararlo.
Fuimos dos torpes ensañados,
haciendo alarde del escarnio,
atentando a la efectiva esencia
ejecutamos un buen asesinato.
Con culpas que compartimos,
lesiones que ni a poco cierran,
así nos encontramos doloridos
por un amor, que nadie arregla.
Fuimos amantes precipitados
a sabernos sentir y lacerarnos,
tan salvajes el uno con el otro
tanto más criminales oxidados.
También fuimos acordes alados
que en el alba rieron y soñaron,
pero nos saqueó ese mal tiempo
quebrando el amor. Derrumbados.
como fatídicos para el daño,
no escatimamos las heridas
que nos desgarraron la piel;
piel que también enardecida
entre mil noches de bohemia,
se dejó a charlas compartidas
que incitaban ese puro frenesí.
Fuimos tanto dos, en tan poco
pero sin cavilar nos perdimos,
en la grieta ruin que aniquiló
ese sentir teñido de nosotros.
Sin balancear consecuencias
ni resguardarnos del vil fango,
nos disputamos en una guerra
y luego pretendimos repararlo.
Fuimos dos torpes ensañados,
haciendo alarde del escarnio,
atentando a la efectiva esencia
ejecutamos un buen asesinato.
Con culpas que compartimos,
lesiones que ni a poco cierran,
así nos encontramos doloridos
por un amor, que nadie arregla.
Fuimos amantes precipitados
a sabernos sentir y lacerarnos,
tan salvajes el uno con el otro
tanto más criminales oxidados.
También fuimos acordes alados
que en el alba rieron y soñaron,
pero nos saqueó ese mal tiempo
quebrando el amor. Derrumbados.