Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La vi venir, bajando
por el empedrado gris
sin más peso
que el de mi alma
me despertó
como cada mañana
la abracé
como todas las noches
pude ver sus ojos
acariciar su pelo
besar sus labios
inmateriales, invisibles
pura emoción en calma
estaba ahí y no estaba
forzando límites
desafiando sueños
La vi venir, bajando
por el empedrado gris
sin más peso
que el de mi alma
me despertó
como cada mañana
la abracé
como todas las noches
pude ver sus ojos
acariciar su pelo
besar sus labios
inmateriales, invisibles
pura emoción en calma
estaba ahí y no estaba
forzando límites
desafiando sueños