Marco Llosa
Poeta recién llegado
Hoy renuncio a enamorarme para siempre,
llanto amargo inunda mi alma hasta morir,
la que amaba con locura, no me quiere,
y su adiós ha destrozado mi existir.
La amo tanto y sin embargo la abandono,
me he cansado de insistir y de luchar,
cuantas veces la he llamado como un tonto,
y ella nunca se detuvo a escuchar.
Cuantas veces yo le dije que la amaba,
como siempre a ella poco le importó,
a sus pies mi corazón se desangraba,
pero eso para ella no bastó.
Fue por eso que hastiado de su orgullo,
dije adiós y no volví la vista atrás,
y confieso que este amor aun es suyo,
pero juro que más nunca lo tendrá.
No caeré en el hechizo de su beso,
no creeré en sus palabras ni en su amor,
viviré a su merced, esclavo, preso,
hasta morirme consumido en desamor.
No me importa cuanto tarde en olvidarla,
o si pierdo en el intento la razón,
quizás loco al fin logre arrancarla,
desterrarla y redimir mi corazón.
Tal vez sólo en la locura halle la calma,
el sosiego que me ayude a olvidar,
y tal vez en el silencio logre que mi alma,
su tristeza y decepción pueda llorar.
Marco Llosa.
llanto amargo inunda mi alma hasta morir,
la que amaba con locura, no me quiere,
y su adiós ha destrozado mi existir.
La amo tanto y sin embargo la abandono,
me he cansado de insistir y de luchar,
cuantas veces la he llamado como un tonto,
y ella nunca se detuvo a escuchar.
Cuantas veces yo le dije que la amaba,
como siempre a ella poco le importó,
a sus pies mi corazón se desangraba,
pero eso para ella no bastó.
Fue por eso que hastiado de su orgullo,
dije adiós y no volví la vista atrás,
y confieso que este amor aun es suyo,
pero juro que más nunca lo tendrá.
No caeré en el hechizo de su beso,
no creeré en sus palabras ni en su amor,
viviré a su merced, esclavo, preso,
hasta morirme consumido en desamor.
No me importa cuanto tarde en olvidarla,
o si pierdo en el intento la razón,
quizás loco al fin logre arrancarla,
desterrarla y redimir mi corazón.
Tal vez sólo en la locura halle la calma,
el sosiego que me ayude a olvidar,
y tal vez en el silencio logre que mi alma,
su tristeza y decepción pueda llorar.
Marco Llosa.