Jesus Reina
Poeta asiduo al portal
Hoy llenaré los océanos,
al lavar el enfermizo azafrán,
que no olvida, que ya no vive,
muere lentamente entre sollozos.
Asfixiante es, el fantasma de tus ojos
Dios aparta este cáliz de dolor,
donde abandono llorando esperanzas,
donde capitula mi ingenuidad.
Nublado el camino de óbito,
marchitando migajas de valor,
soñador... Triste e iluso soñador ...
y el norte nunca más apareció.
Viendo como caen las estrellas,
sabor a milagro, sabor a te amo,
necesito creer que no soy tu error,
antes de dormir esta noche de luto.
al lavar el enfermizo azafrán,
que no olvida, que ya no vive,
muere lentamente entre sollozos.
Asfixiante es, el fantasma de tus ojos
Dios aparta este cáliz de dolor,
donde abandono llorando esperanzas,
donde capitula mi ingenuidad.
Nublado el camino de óbito,
marchitando migajas de valor,
soñador... Triste e iluso soñador ...
y el norte nunca más apareció.
Viendo como caen las estrellas,
sabor a milagro, sabor a te amo,
necesito creer que no soy tu error,
antes de dormir esta noche de luto.