Desahogo

IgnotaIlusión

El Hacedor de Horizontes
Tiemblan los sacros astros,
le temen al ósculo eterno,
del áureo dios,
y dios es nuestra culpa,
es muerte nuestra,

orgullo,
es lo que el mundo ha perdido,
sencillez, como el sol perfecto,
como mar de cuerpos muertos,

derrota es,
aquella victoria que se desmorona,
aquella batalla que se pierde
y en pausa se eternaliza,

y el arrepentimiento se torna herida,
por vivir cuestionados,
por fluir, como viento y cascada,
por caer profundamente,
como lluvia al desastre,

se aprecia más la verdad
cuando de ella, toda calma sangra,
después de pronunciar su única mentira,
y es su propia finitud,
entre consciencia e intelecto,

y es que
la vida es mentira que caduca, mutando,
la muerte es su verdad, completa,

mentirse y no pensar,
mentirse por caducado placer,
dolor del que vive pensando,
que peor que vivir en la mentira,

asentir cada día,
como lo hace el sol,
como lo hace la luna,
muriéndonos entre eclipses,
entre acompañada soledad,

maldad es lo que se entiende,
cuando los días caen,
al control de los pecados,
al dolor de nuestra suerte, desafortunada,
al calor del pasado,
entre fríos presentes de futuros probables,

y en las probabilidades
se haya el placer
de una felicidad muerta,

del saber que nada más nos espera,
del contar hacia abajo,
los segundos del corazón,
descendiendo al propio uroboros,

volviendo a nacer,
volviendo a sufrir,
jurando morir

con el mas entero desahogo.




445751528_7454199514616033_3295363428620370708_n.jpg
 
Tiemblan los sacros astros,
le temen al ósculo eterno,
del áureo dios,
y dios es nuestra culpa,
es muerte nuestra,

orgullo,
es lo que el mundo ha perdido,
sencillez, como el sol perfecto,
como mar de cuerpos muertos,

derrota es,
aquella victoria que se desmorona,
aquella batalla que se pierde
y en pausa se eternaliza,

y el arrepentimiento se torna herida,
por vivir cuestionados,
por fluir, como viento y cascada,
por caer profundamente,
como lluvia al desastre,

se aprecia más la verdad
cuando de ella, toda calma sangra,
después de pronunciar su única mentira,
y es su propia finitud,
entre consciencia e intelecto,

y es que
la vida es mentira que caduca, mutando,
la muerte es su verdad, completa,

mentirse y no pensar,
mentirse por caducado placer,
dolor del que vive pensando,
que peor que vivir en la mentira,

asentir cada día,
como lo hace el sol,
como lo hace la luna,
muriéndonos entre eclipses,
entre acompañada soledad,

maldad es lo que se entiende,
cuando los días caen,
al control de los pecados,
al dolor de nuestra suerte, desafortunada,
al calor del pasado,
entre fríos presentes de futuros probables,

y en las probabilidades
se haya el placer
de una felicidad muerta,

del saber que nada más nos espera,
del contar hacia abajo,
los segundos del corazón,
descendiendo al propio uroboros,

volviendo a nacer,
volviendo a sufrir,
jurando morir

con el mas entero desahogo.




445751528_7454199514616033_3295363428620370708_n.jpg
Siempre es bueno desahogarse.
Bonita imágen IgnotaIlusión.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba