Ania Kupuri
Poeta recién llegado
Antes.
Cuando la sonrisa vestía
a crisantemos dorados
y las gotas de rocío
sufragaban la sed de existir.
- ¿Dónde habita en el presente
la tranquilidad infantil del ayer?
Se toma, se arranca,
se muere de estación a estación -
Antes.
Cuando el sol era soleado
y la magnificencia
se guardaba ufana
en la palma de las manos.
- ¡Corazón dueño de sus noches!
Solo se piensa en un aliento
solo se nace entre desvaríos
y el alma se transmuta -
Antes
cuando de amor no se moría
y esa presencia
sólo era un ráfaga incompleta
que abría la pasión.
- Entonces no se sabía
ni de llanto, ni celos
ni de prístinas emociones.
No se extrañaban los besos.
No se explicaban las razones -
Antes.
Sólo el clamor de una nota
Ahora,
el martirio sin sus melodías.
Calma: ¿Dónde socavas hoy tu refugio?...
©
Cuando la sonrisa vestía
a crisantemos dorados
y las gotas de rocío
sufragaban la sed de existir.
- ¿Dónde habita en el presente
la tranquilidad infantil del ayer?
Se toma, se arranca,
se muere de estación a estación -
Antes.
Cuando el sol era soleado
y la magnificencia
se guardaba ufana
en la palma de las manos.
- ¡Corazón dueño de sus noches!
Solo se piensa en un aliento
solo se nace entre desvaríos
y el alma se transmuta -
Antes
cuando de amor no se moría
y esa presencia
sólo era un ráfaga incompleta
que abría la pasión.
- Entonces no se sabía
ni de llanto, ni celos
ni de prístinas emociones.
No se extrañaban los besos.
No se explicaban las razones -
Antes.
Sólo el clamor de una nota
Ahora,
el martirio sin sus melodías.
Calma: ¿Dónde socavas hoy tu refugio?...
©
Última edición: