poetakabik
Pandora
Quiero formar con caricias
un puente entre tus besos y mi cuerpo
y que esconda entre sus murallas
el furor de nuestros deseos.
Quiero hacerte vibrar entre mis brazos,
mientras la madrugada despacio se desgrana,
hacer una cascada y resbalar por ella,
subiré hasta la cima de tu cuerpo.
Te anhelo confundido entre mis sábanas,
enredándote lentamente en mis cabellos,
y tus dedos jugueteando con mis labios
será mi dulce ambrosía de sueños.
Hacer mil filigranas con mis manos,
llenar tus poros con mis besos,
buscar ese momento deseado, infinito...
en que tú y yo paramos el tiempo.
Tus palabras hoy me llevan
a un paraíso sin miedos,
en donde mi piel de terciopelo
te aclama sin remedio.
Noto como tu fuego apasionado
se funde entre las llamas de mi cuerpo,
abrazándonos mutuos entre lazos,
de placer y misterio.
Eres mi embrujo de esmeraldas,
tus ojos aman mi misterio
y la rosa de tu encanto,
es entre espinas , tu calma y tu veneno.
Y al final de la noche cuando el alba
entre por la ventana a saludarnos,
estaremos agotados de querernos
y sumidos en un profundo sueño
Pandora
Quiero formar con caricias
un puente entre tus besos y mi cuerpo
y que esconda entre sus murallas
el furor de nuestros deseos.
Quiero hacerte vibrar entre mis brazos,
mientras la madrugada despacio se desgrana,
hacer una cascada y resbalar por ella,
subiré hasta la cima de tu cuerpo.
Te anhelo confundido entre mis sábanas,
enredándote lentamente en mis cabellos,
y tus dedos jugueteando con mis labios
será mi dulce ambrosía de sueños.
Hacer mil filigranas con mis manos,
llenar tus poros con mis besos,
buscar ese momento deseado, infinito...
en que tú y yo paramos el tiempo.
Tus palabras hoy me llevan
a un paraíso sin miedos,
en donde mi piel de terciopelo
te aclama sin remedio.
Noto como tu fuego apasionado
se funde entre las llamas de mi cuerpo,
abrazándonos mutuos entre lazos,
de placer y misterio.
Eres mi embrujo de esmeraldas,
tus ojos aman mi misterio
y la rosa de tu encanto,
es entre espinas , tu calma y tu veneno.
Y al final de la noche cuando el alba
entre por la ventana a saludarnos,
estaremos agotados de querernos
y sumidos en un profundo sueño