Kazor
Poeta adicto al portal
Sobre los pasos de la existencia
se estremecen los sentidos.
Cada gota de sudor se convierte en hierro,
se funde con la piel dejando vasos de plenitud,
rompiendo ríos de dolor.
Todos nosotros sucumbimos en las aceras finitas,
en las caricias sin pretensión alguna,
somos el vapor de cierta sustancia tóxica,
somos el último canto de la muerte.
Bienvenidos, el alma os espera en su trono,
su habitación electrónica produce sombras
que bailan y ríen y gritan
porque saben que son infinitas,
porque saben que son indestructibles.
Todos nosotros sucumbimos en la abundancia del vacío,
en las praderas y jardines de un fauno exhausto.
Somos así de simples, un amor, un beso
y terminamos destruyendo el mundo.
Buscamos caricias interminables que apaguen el calor,
buscamos besos en los triunfos de los héroes,
pero están perdidos, vacíos, finitos.
El amor se gasta como el aire de esta ciudad,
y nosotros seguimos bastante equivocados.
No queda amor, tan solo una sombra de lo que fue,
creo que hemos perdido la batalla.
Creo que nos merecemos desaparecer.
se estremecen los sentidos.
Cada gota de sudor se convierte en hierro,
se funde con la piel dejando vasos de plenitud,
rompiendo ríos de dolor.
Todos nosotros sucumbimos en las aceras finitas,
en las caricias sin pretensión alguna,
somos el vapor de cierta sustancia tóxica,
somos el último canto de la muerte.
Bienvenidos, el alma os espera en su trono,
su habitación electrónica produce sombras
que bailan y ríen y gritan
porque saben que son infinitas,
porque saben que son indestructibles.
Todos nosotros sucumbimos en la abundancia del vacío,
en las praderas y jardines de un fauno exhausto.
Somos así de simples, un amor, un beso
y terminamos destruyendo el mundo.
Buscamos caricias interminables que apaguen el calor,
buscamos besos en los triunfos de los héroes,
pero están perdidos, vacíos, finitos.
El amor se gasta como el aire de esta ciudad,
y nosotros seguimos bastante equivocados.
No queda amor, tan solo una sombra de lo que fue,
creo que hemos perdido la batalla.
Creo que nos merecemos desaparecer.