poesiacarnivora
Exp..
Si hoy, o mañana vienen
surgen de sus rincones olvidados,
los idos para siempre,
los antes de tiempo idos,
terriblemente solos,
los que en este momento están por irse.
Si hoy o mañana
en este instante mismo,
un rostro aparece,
multiplicado y único,
con los ojos vacíos,
las mandíbulas rotas,
y no lo ves,
lo borras como un mal sueño.
Si el disparo no sientes,
el golpe, los quejidos.
Si en la noche te tiendes
y en el cuerpo que abrazas,
que gozas,
otro cuerpo no palpas, desglosado,
desvertebrado.
Si al refugiarte en alcoholes, palabras,
si al escuchar la lluvia,
la risa de los niños.
Si al calentarte al sol
que se aparece siempre
no ves aquellos fuegos
que ardieron en la noche,
no ves una boca abierta
con salivas de muerte.
Si viviendo este tiempo,
urgente,
categórico, llegaran hasta tu puerta de súbito,
o de golpe ,interrumpiendo sueños y trabajos,
los idos para siempre,
un éxodo de sombras
los muertos y olvidados, preguntando:
¿Y tu mano,
que hizo cuando cayo la noche?.
¿Y tu boca,
que dijo cuando cayo la noche?:
¿Tu amor,
de que sirvió cuando cayo la noche?
Tendrías que callar...
tapiar la puerta,
ahuyentar fantasmas,...la conciencia.
Porque la vida es la otra y es la misma,
es otro dolor donde vives y desvives,
y son muchos, aquí y allá,
sin guardias ni fronteras,
los muertos y exiliados,
con nombre y sin nombres.
Y el tiempo...tu tiempo...este tiempo de hoy
es solo la memoria,
indeleble memoria
de mártires y tumbas,
de tumbas y de mártires

surgen de sus rincones olvidados,
los idos para siempre,
los antes de tiempo idos,
terriblemente solos,
los que en este momento están por irse.
Si hoy o mañana
en este instante mismo,
un rostro aparece,
multiplicado y único,
con los ojos vacíos,
las mandíbulas rotas,
y no lo ves,
lo borras como un mal sueño.
Si el disparo no sientes,
el golpe, los quejidos.
Si en la noche te tiendes
y en el cuerpo que abrazas,
que gozas,
otro cuerpo no palpas, desglosado,
desvertebrado.
Si al refugiarte en alcoholes, palabras,
si al escuchar la lluvia,
la risa de los niños.
Si al calentarte al sol
que se aparece siempre
no ves aquellos fuegos
que ardieron en la noche,
no ves una boca abierta
con salivas de muerte.
Si viviendo este tiempo,
urgente,
categórico, llegaran hasta tu puerta de súbito,
o de golpe ,interrumpiendo sueños y trabajos,
los idos para siempre,
un éxodo de sombras
los muertos y olvidados, preguntando:
¿Y tu mano,
que hizo cuando cayo la noche?.
¿Y tu boca,
que dijo cuando cayo la noche?:
¿Tu amor,
de que sirvió cuando cayo la noche?
Tendrías que callar...
tapiar la puerta,
ahuyentar fantasmas,...la conciencia.
Porque la vida es la otra y es la misma,
es otro dolor donde vives y desvives,
y son muchos, aquí y allá,
sin guardias ni fronteras,
los muertos y exiliados,
con nombre y sin nombres.
Y el tiempo...tu tiempo...este tiempo de hoy
es solo la memoria,
indeleble memoria
de mártires y tumbas,
de tumbas y de mártires
