hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quizás un día cualquiera
navegue hacia el abismo
que nace en los confines
del monte virginal
y allí, entre cordones de versos primitivos,
alcance las paredes
del vino y de la sal.
Entonces, será hora de ver el laberinto
que vaga por los valles
resecos de humedad
y descubrir latiente el agua
de los sismos,
cuando cae la noche
y el mal parece estar.
No se si acaso pueda
reírme de mi mismo,
tal vez no sea el momento
de comenzar a amar,
pero fuese cual fuese
mi suerte y mi destino
seré uno de tantos que prefirió volar.
Por suerte ha llegado
la hora de los tibios,
de los que nunca nadan
en aguas de maldad,
espero sea el momento
de dar con el camino,
ese que conduce al puerto humildad.
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