DESATINOS DESDE LAS TRES DE LA TARDE
Para el que le habla a las piedras
Muevo mi voz entre las cortinas
en los rayos de un vocabulario y papel.
Pronto llegará el mes de nieve
imprescindible será el tiempo de las lluvias.
Tendrás que irte sin haber venido desde mis manos;
recuerdo el camino de tu boca,
creo que escribes con las piedras,
creo que escribo con las ramas,
ah tus piedras con sus labios y sed.
Nuestros corazones nacieron en un trueno
los dos crecimos desde una cuna infante asmática
ambos con flautas y dolores de la vida.
Raro es el día en que no te pienso
solo cuando leo a Cortázar y veo mis novelas.
Fueron tus versos desde el Metro
uno que otro que me sedujeron a amarte en secreto;
no puedo hacer escándalo por los vecinos,
desde hace tiempo quiero ser escandalosa
irremediablemente obscena y gritona
dando voces a todo lo que da, leyendo a cualquiera
aunque no te miento te prefiero leer a ti.
Dicen, que lo que escribo son intimidades
de hecho, ni tú ni yo lo creemos porque ya no es de nosotros.
Eres el bosque, te lo dije en la madrugada.
Tus ojos son el bosque que de niña soñé
una vez perderme en su magia y lo he logrado
son tus miradas serenas cuando el silencio llega
ondulando el tiempo cuando me pierdo.
Juntos caminemos hacia ese lugar de encuentro, yo invito
solo así he de irme tranquila
como las rosas que perecieron el jardín:
dime que nunca olvidaras mi nombre.
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Guadalupe Cisneros Villa
Monterrey NL/ Dallas Tx
2/10/221
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