Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cuando no entiendo tu lenguaje de gestos,
cuando mi grito es hacia adentro,
cuando solo veo tu recuerdo en mi presente,
entonces se que tú mueres poco a poco
entre mis manos sembradas de olvido.
Siempre hay una escalera que se rompe,
una palabra que nace estrangulada,
un eco herido que resucita en tus labios,
todo tiene una respuesta enterrada,
una mañana que surge de entre las sombras.
Si atravieso el umbral de tu mirada
llegaré a las caricias de tu río,
solo quiero encerrarme en tu ombligo,
recitarte versos lujuriosos al oído,
amanecer crucificado en tu vello púbico
y desayunar tu nombre con un día nuevo.
cuando mi grito es hacia adentro,
cuando solo veo tu recuerdo en mi presente,
entonces se que tú mueres poco a poco
entre mis manos sembradas de olvido.
Siempre hay una escalera que se rompe,
una palabra que nace estrangulada,
un eco herido que resucita en tus labios,
todo tiene una respuesta enterrada,
una mañana que surge de entre las sombras.
Si atravieso el umbral de tu mirada
llegaré a las caricias de tu río,
solo quiero encerrarme en tu ombligo,
recitarte versos lujuriosos al oído,
amanecer crucificado en tu vello púbico
y desayunar tu nombre con un día nuevo.