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Desayuno en el Sol

marquelo

Negrito villero
Qué velocidad llevas

Que ya no tengo que cargar mis piedras

Mis requisitos de ceguera de cortina

Mi histeria de pulgas en los portafolios

En tus semanas

Siempre has dos asientos


Y suspiro

Y el Sol se acerca a ofrecerme la carta


Siempre es la misma escena en las

ciudades que levitan

Y en tu ciudad siempre hay dos asientos


Y no sé qué decir

Porque estoy dentro de un revolver como una bala

Y solo te miro

Y apunto a tus matrículas que

conseguiste al terminar tu escalera

Coronada con dos asientos

Y yo

Siempre recojo del piso todas

mis palabras que no pudieron volar

Y aún así

Trepo lento por la pata de la silla

Como exhalación de tren

Con los ojos bien abiertos


Tu corazón entregado en cestillas

Y yo escribo un poema que siempre ruede


Para que siempre veas por dónde voy


Porque cuando al fin me siente a tu lado


Tendremos un breakfast in the Sun...
 
Última edición:
Qué velocidad llevas

Que ya no tengo que cargar mis piedras

Mis requisitos de ceguera de cortina

Mi histeria de pulgas en los portafolios

En tus semanas

Siempre has dos asientos


Y suspiro

Y el Sol se acerca a ofrecerme la carta


Siempre es la misma escena en las

ciudades que levitan

Y en tu ciudad siempre hay dos asientos


Y no sé qué decir

Porque estoy dentro de un revolver como una bala

Y solo te miro

Y apunto a tus matrículas que

conseguiste al terminar tu escalera

Coronada con dos asientos

Y yo

Siempre recojo del piso todas

mis palabras que no pudieron volar

Y aún así

Trepo lento por la pata de la silla

Como exhalación de tren

Con los ojos bien abiertos


Tu corazón entregado en cestillas

Y yo escribo un poema que siempre ruede


Para que siempre veas por dónde voy


Porque cuando al fin me siente a tu lado


Tendremos un breakfast in the Sun...
Me gustó ese poema que rueda para que ella vea por donde vas.
Un gusto leerte.
 
sigues tomándote el amor muy poco en serio marcos. cosa que, por otra parte, debería ser para ti algo sorprendente debido a las anteriores patadas pasadas. un consejo de amigo desinteresado: si no quieres tener los belfos como un un autobús, o un australopiteco de una escuela actual africana, debes usar de los debidos respetos con tu caballo. Tampoco vayas a proponerle un fin de semana a pasar en una casita de los arbolitos. Esta ciudad de dos asientos, el otro, el otro, siempre tiene magníficas soluciones para problemas magníficos. llévala a un hotel de cinco stars, y así, a la entrada, mientras los camareros te lo cortan entero y lo ponen a freír, puedes tener el tiempo suficiente para ver la salida del ascensor y medir de paso los centímetros de polla que lleva tu chica en los tacones.
 
Qué velocidad llevas

Que ya no tengo que cargar mis piedras

Mis requisitos de ceguera de cortina

Mi histeria de pulgas en los portafolios

En tus semanas

Siempre has dos asientos


Y suspiro

Y el Sol se acerca a ofrecerme la carta


Siempre es la misma escena en las

ciudades que levitan

Y en tu ciudad siempre hay dos asientos


Y no sé qué decir

Porque estoy dentro de un revolver como una bala

Y solo te miro

Y apunto a tus matrículas que

conseguiste al terminar tu escalera

Coronada con dos asientos

Y yo

Siempre recojo del piso todas

mis palabras que no pudieron volar

Y aún así

Trepo lento por la pata de la silla

Como exhalación de tren

Con los ojos bien abiertos


Tu corazón entregado en cestillas

Y yo escribo un poema que siempre ruede


Para que siempre veas por dónde voy


Porque cuando al fin me siente a tu lado


Tendremos un breakfast in the Sun...
Me gustó este poema que más bien retrata la tensión entre el deseo y la incertidumbre.

Saludos
 
Qué velocidad llevas

Que ya no tengo que cargar mis piedras

Mis requisitos de ceguera de cortina

Mi histeria de pulgas en los portafolios

En tus semanas

Siempre has dos asientos


Y suspiro

Y el Sol se acerca a ofrecerme la carta


Siempre es la misma escena en las

ciudades que levitan

Y en tu ciudad siempre hay dos asientos


Y no sé qué decir

Porque estoy dentro de un revolver como una bala

Y solo te miro

Y apunto a tus matrículas que

conseguiste al terminar tu escalera

Coronada con dos asientos

Y yo

Siempre recojo del piso todas

mis palabras que no pudieron volar

Y aún así

Trepo lento por la pata de la silla

Como exhalación de tren

Con los ojos bien abiertos


Tu corazón entregado en cestillas

Y yo escribo un poema que siempre ruede


Para que siempre veas por dónde voy


Porque cuando al fin me siente a tu lado


Tendremos un breakfast in the Sun...

Un placer seguir tus letras amigo Marquelo.
Un fuerte abrazo.

 
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