sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desayuno tu vida
me enamoro de tu día,
eres la luz del alba
cuando el sol frota tus ojos
se enciende entre tus labios
se prende bajo tu sueño,
se escribe entre tu cielo,
se empieza a versar el placer
con el gusto de un buen verso,
se encienden las almas
de los tiempos
cuando se acentúa al firmamento,
no pierdas los besos
que llegaras a los túneles de los recuerdos,
ya dirán las miradas
que harán con las coplas
cuando desayuno tu vida,
cuando me enamoro de tu corazón
encendido en el mío,
se ven que las puestas de sol
son las jaulas del secreto
porque te encierran en un mundo bello,
ese laberinto que descose al desnudo
cuando el verso es maduro,
te implicas en el deseo
pero mis labios
derraman gotas de tu sangre
para jurarte amor eterno
quiero que veas
que las miradas
se deshojan
entre tus pestañas
que las vuelven hacer brillar
para llegar a la realidad,
esa que te hace llorar
para besarme en tu fantasía,
quiero que me enseñes a llorar
para aprender el camino de la felicidad,
porque cuando desayuno tu vida
me doy cuenta que también existe la noche
esa que te llena de magia melancólica
porque juntos formaremos
la verdadera lealtad
a lo que llamamos poesía
hasta que nos quedemos dormidos
para estar juntitos
esa frase que despierta a la noche
y duerme a los días
diciéndote guapa
a través de la grandeza
de nuestras lágrimas doradas,
esas que brillan para nacer
y terminar en una misma mirada
la tuya
y la mía
exprimidas
bajo los sueños
de la madrugada
para levantarme desayunando tu vida
nuestra vida.