Meigo
Poeta Reconocido
Descalzo por Madrid
estorba a la soledad
del tráfico de peatones,
viendo a la gente pasar
por encima, de unos cartones
que no dejan de respirar.
Su memoria muere
en la caída libre
del cigarro que adornaba
sus labios de alquitrán.
Su figura,
adoquín de la capital,
mimo histérico de la gran vía,
guardia de un hostal
con intenso olor a semen,
autobiógrafo en los casinos,
pintor de caricaturas
deformadas de miedo,
estatua erosionada de su juventud
viendo a la gente pasar
por encima, de unos cartones
que no dejan de respirar.
estorba a la soledad
del tráfico de peatones,
viendo a la gente pasar
por encima, de unos cartones
que no dejan de respirar.
Su memoria muere
en la caída libre
del cigarro que adornaba
sus labios de alquitrán.
Su figura,
adoquín de la capital,
mimo histérico de la gran vía,
guardia de un hostal
con intenso olor a semen,
autobiógrafo en los casinos,
pintor de caricaturas
deformadas de miedo,
estatua erosionada de su juventud
viendo a la gente pasar
por encima, de unos cartones
que no dejan de respirar.