Marsegomore
Poeta recién llegado
El corazón que no entiende de razones,
empeñado en amarte, olvido la distancia.
Sabiendo que estabas, me acerco a tu ventana.
Tu ternura ese día me envolvio toda el alma.
Mi cuerpo fué cantaro de agua fresca.
Que tú bebiste gota a gota,
con la dulce locura de tu boca.
Descansando en tí me descubrio el alba.
Que dulce fue aquel momento.
Secreto, que no puede revelarse.
un instante que valio mil horas.
Una vida habre de recordarte.
empeñado en amarte, olvido la distancia.
Sabiendo que estabas, me acerco a tu ventana.
Tu ternura ese día me envolvio toda el alma.
Mi cuerpo fué cantaro de agua fresca.
Que tú bebiste gota a gota,
con la dulce locura de tu boca.
Descansando en tí me descubrio el alba.
Que dulce fue aquel momento.
Secreto, que no puede revelarse.
un instante que valio mil horas.
Una vida habre de recordarte.
Marsegomore