Monje Mont
Poeta reconocido en el portal
amor
acércate
sigue el rastro de lunas de mi voz
hasta el lecho que anega nuestra suerte
hoy no hay nada que contar
sólo llueven azares como siempre en las ventanas
desnúdame tus lágrimas
quiero ahogar mis dudas en los diluvios de tu vientre
extinguir el rencor de mis carencias
y cuando la suma de humedades se haga río
y tu piel huérfana renazca en mis heridas
un susurro de navíos
nos lleve hasta la orilla
para emprender de nuevo el hundimiento
de cada náufrago que tirita entre mis formas
hagámonos un blues
y que encallen sinónimos de triste en lo inédito del cuerpo
y semillas al viento inherente a nuestros nombres
desciendan en las bocas del grito que acallan los suicidas
escribiré en tus ojos escarpados
que aunque
se callaran los horrores de un dios solo
las razones del miedo no han prescrito
hagámonos un blues
sudémonos el cuerpo al ritmo incierto de las sombras
y amasaré tus formas en la arena
para claudicar en las dunas de las cuerdas que nos tocan
que un genio desahuciado
nos sometió al azar de la lámpara en la orilla
y sólo nos quedan tres deseos
subamos el volumen
hagámonos tormenta
quizás la Joplin nos cante la sobredosis de una muerte
a la víspera del amor que nos contaba
morimos
lo recuerdas
pero aquí estamos derramando el ácido del tiempo
descarnándonos
acércate
sigue el rastro de lunas de mi voz
hasta el lecho que anega nuestra suerte
hoy no hay nada que contar
sólo llueven azares como siempre en las ventanas
desnúdame tus lágrimas
quiero ahogar mis dudas en los diluvios de tu vientre
extinguir el rencor de mis carencias
y cuando la suma de humedades se haga río
y tu piel huérfana renazca en mis heridas
un susurro de navíos
nos lleve hasta la orilla
para emprender de nuevo el hundimiento
de cada náufrago que tirita entre mis formas
hagámonos un blues
y que encallen sinónimos de triste en lo inédito del cuerpo
y semillas al viento inherente a nuestros nombres
desciendan en las bocas del grito que acallan los suicidas
escribiré en tus ojos escarpados
que aunque
se callaran los horrores de un dios solo
las razones del miedo no han prescrito
hagámonos un blues
sudémonos el cuerpo al ritmo incierto de las sombras
y amasaré tus formas en la arena
para claudicar en las dunas de las cuerdas que nos tocan
que un genio desahuciado
nos sometió al azar de la lámpara en la orilla
y sólo nos quedan tres deseos
subamos el volumen
hagámonos tormenta
quizás la Joplin nos cante la sobredosis de una muerte
a la víspera del amor que nos contaba
morimos
lo recuerdas
pero aquí estamos derramando el ácido del tiempo
descarnándonos
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