GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
DESCARO
Enfrascadas, en cegadas
nubes de vetusto terciopelo
fémina dormida, adultera
del espejismo,
arrancadas iras subliman
su contrariado pecho,
necio, entretejido
pusilánime, relegado
a merced de una súplica mendiga
postrera de su quimera,
poseída de la dulce ignorancia
envanecida, fatua en su instinto
reflejo desarticulado en fauces precarias
con coloquios taciturnos,
desmiembran su inocencia lírica
en su viaje de fantasías yertas
-ruje mal creída
(ruidos quejumbrosos, ensordecedores)
(llanto ensordecedor, desgarrador)
canto efímero de un violín rojizo
moribundo,
seco, desteñido,
sin esmalte, fétido, pútrido
de sonetos negros y profundos
con la penumbra del mar, en vilo
inanimados con matiz sombría
con vibro pávido, desértico
enfrascado, enajenado
es su canto mustio y frio
siempre quejumbroso
su duelo, mal querido
doncella moribunda
protégete del frio,
alerta del invierno avecino
que tu osadía impera en mis manos
y adolece como un tirano,
canto lúgubre, melodía infernal
serán sus notas,
acaecidas por su maldad
retumban los gritos frenéticos
de la orquesta fúnebre infundada
réquiem del desafío
bravata, has consumido tu garfio
inicuo, aparejó rítmico
que resuena su arrojo al mar
entonando los himnos mortíferos
canta efímera doncella,
entona tu muerte,
dile a sus notas, que enfilada espada vierte
que iras tropiezo tras caída
sollozos inminentes,
se auscultarán, detrás de su breve travesía
danzara la música funesta
de desvelados,
hados liricos, vencidos
en su camino desierto
llevaras la misma astilla, víctima solapada
para abrirte su paso,
entre los incisivos desgargantes
de tu muerte apremiante,
¡Por tu impúdico descaro!
Que así sea
Grechka Lee Maldonado
Mayo 12,2009
Enfrascadas, en cegadas
nubes de vetusto terciopelo
fémina dormida, adultera
del espejismo,
arrancadas iras subliman
su contrariado pecho,
necio, entretejido
pusilánime, relegado
a merced de una súplica mendiga
postrera de su quimera,
poseída de la dulce ignorancia
envanecida, fatua en su instinto
reflejo desarticulado en fauces precarias
con coloquios taciturnos,
desmiembran su inocencia lírica
en su viaje de fantasías yertas
-ruje mal creída
(ruidos quejumbrosos, ensordecedores)
(llanto ensordecedor, desgarrador)
canto efímero de un violín rojizo
moribundo,
seco, desteñido,
sin esmalte, fétido, pútrido
de sonetos negros y profundos
con la penumbra del mar, en vilo
inanimados con matiz sombría
con vibro pávido, desértico
enfrascado, enajenado
es su canto mustio y frio
siempre quejumbroso
su duelo, mal querido
doncella moribunda
protégete del frio,
alerta del invierno avecino
que tu osadía impera en mis manos
y adolece como un tirano,
canto lúgubre, melodía infernal
serán sus notas,
acaecidas por su maldad
retumban los gritos frenéticos
de la orquesta fúnebre infundada
réquiem del desafío
bravata, has consumido tu garfio
inicuo, aparejó rítmico
que resuena su arrojo al mar
entonando los himnos mortíferos
canta efímera doncella,
entona tu muerte,
dile a sus notas, que enfilada espada vierte
que iras tropiezo tras caída
sollozos inminentes,
se auscultarán, detrás de su breve travesía
danzara la música funesta
de desvelados,
hados liricos, vencidos
en su camino desierto
llevaras la misma astilla, víctima solapada
para abrirte su paso,
entre los incisivos desgargantes
de tu muerte apremiante,
¡Por tu impúdico descaro!
Que así sea
Grechka Lee Maldonado
Mayo 12,2009
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