MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
La ciudad parece desenterrar
un viejo dilema.
El pasto existe y subsiste
como puede,
en los canteros,
rodeados de cemento y sudor,
de los hombres y mujeres
que corren como locos,
detrás del bus, del pan,
y de quién sabe cuál
nuevo invento tecnológico...
También están
los que corren detrás del pan,
pero en los basureros,
en donde se amontonan los deshechos
del gran banquete del capital. Revolviendo basura,
a la sombra del mundo indiferente
que los mira sin mirarlos,
porque es mejor mirar para otra parte.
El otro día escuché decir a alguien:
" Hay que prohibir
que anden por las calles
personas hurgando
en los contenedores de basura,
porque afean la ciudad
y además son una mala imagen
para el turismo..."
Como si la pobreza
se arreglara prohibiédola
y ocultándola.
Es esta la sociedad del descarte,
y estos son sus descartados.
un viejo dilema.
El pasto existe y subsiste
como puede,
en los canteros,
rodeados de cemento y sudor,
de los hombres y mujeres
que corren como locos,
detrás del bus, del pan,
y de quién sabe cuál
nuevo invento tecnológico...
También están
los que corren detrás del pan,
pero en los basureros,
en donde se amontonan los deshechos
del gran banquete del capital. Revolviendo basura,
a la sombra del mundo indiferente
que los mira sin mirarlos,
porque es mejor mirar para otra parte.
El otro día escuché decir a alguien:
" Hay que prohibir
que anden por las calles
personas hurgando
en los contenedores de basura,
porque afean la ciudad
y además son una mala imagen
para el turismo..."
Como si la pobreza
se arreglara prohibiédola
y ocultándola.
Es esta la sociedad del descarte,
y estos son sus descartados.
Última edición: