AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
DESCENDER A LA MUERTE
Me he quedado sin ese axioma sutil,
que condesciende, desde el corazón
y el alma, desde el nirvana y el universo,
la inspiración que en otros tiempos
fascinaba tu ilusión de ninfa de amor…
Sin embargo, aún sobre las nubes,
mi mente divaga espejismos y sueños
que nacen de tu existencia cristalina.
Y desde arriba, rozando con los dedos
los labios limonados de la luna; pregunto:
¿cómo deslizarse a la realidad, si fueron
sus labios y sus manos las que me indujeron
al sueño eterno por su amor infinito?
Comparecer ante una realidad ciega;
fría, sin pasiones, sin el sol sonriendo,
comparecer a la muerte, y sin siquiera
poder sorber tu aliento y tus besos…
Si tú; delirio y embeleso me hiciste ascender,
hazme tú, descender al infierno, sin tus manos,
sin tus besos y malgástame en tu realidad,
para lapidar de una vez por todas mi entelequia,
mis versos y mi lírica que nace desde mi alma
como madrigales, como providencias para deslumbrar
esa contingencia divina que Dios permite de amarte más…
Augus” 27 Marzo de 2011.
Me he quedado sin ese axioma sutil,
que condesciende, desde el corazón
y el alma, desde el nirvana y el universo,
la inspiración que en otros tiempos
fascinaba tu ilusión de ninfa de amor…
Sin embargo, aún sobre las nubes,
mi mente divaga espejismos y sueños
que nacen de tu existencia cristalina.
Y desde arriba, rozando con los dedos
los labios limonados de la luna; pregunto:
¿cómo deslizarse a la realidad, si fueron
sus labios y sus manos las que me indujeron
al sueño eterno por su amor infinito?
Comparecer ante una realidad ciega;
fría, sin pasiones, sin el sol sonriendo,
comparecer a la muerte, y sin siquiera
poder sorber tu aliento y tus besos…
Si tú; delirio y embeleso me hiciste ascender,
hazme tú, descender al infierno, sin tus manos,
sin tus besos y malgástame en tu realidad,
para lapidar de una vez por todas mi entelequia,
mis versos y mi lírica que nace desde mi alma
como madrigales, como providencias para deslumbrar
esa contingencia divina que Dios permite de amarte más…
Augus” 27 Marzo de 2011.
Última edición: