DESCIENDES
Desciendes
por la ciudad desnuda de sol
por el viento mutilado de silencios,
sombra a sombra
tras el telón de mis párpados.
Y
se acerca el pulso de tu voz
en su placenta de luz
para nutrirme
y desurdir la distancia
que me aleja de ti.
Y
caen a esta soledad
los versos de Neruda
haciendo arder
la tarde oscura
y los blancos racimos de tu risa
donde esperarte
es una ansiada locura.
EBAN
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