Asklepios
Incinerando envidias
Descíframe, me suplicaste,
el sentido más profundo y verdadero del amor.
De no hacerlo, jamás podremos
compartir nuestras felicidades;
tampoco nuestras penas e ilusiones...
Seguiremos siendo simples seres
humanos incompletos.
Aun siendo consciente de ser tu deseo
imposible de satisfacer, dediqué el
resto de mis días a procurar
conseguirlo... y nos llegó la muerte,
poniendo fin a mi intento.
Tú, esperando, pasaste por la vida
indiferente, sin llegar a probar, sin saber
nada, ni si quiera, de la ilusión.
Yo, al menos, dediqué mis días
a buscar, a pesar de saberlo, aquello
que siempre ha sido inencontrable.
Al menos tuve mis días ocupados, tuve un objetivo,
tuve una pasión, que hizo que mi vida
mereciera la pena.
Y aquí radicaba nuestra diferencia
el sentido más profundo y verdadero del amor.
De no hacerlo, jamás podremos
compartir nuestras felicidades;
tampoco nuestras penas e ilusiones...
Seguiremos siendo simples seres
humanos incompletos.
Aun siendo consciente de ser tu deseo
imposible de satisfacer, dediqué el
resto de mis días a procurar
conseguirlo... y nos llegó la muerte,
poniendo fin a mi intento.
Tú, esperando, pasaste por la vida
indiferente, sin llegar a probar, sin saber
nada, ni si quiera, de la ilusión.
Yo, al menos, dediqué mis días
a buscar, a pesar de saberlo, aquello
que siempre ha sido inencontrable.
Al menos tuve mis días ocupados, tuve un objetivo,
tuve una pasión, que hizo que mi vida
mereciera la pena.
Y aquí radicaba nuestra diferencia
Última edición: