Descifrando la soledad
De verdad que no estoy muy solo
aunque muchas veces sienta la soledad
Ella me visita a ratos y es tan atenta
tan educada, callada y serena.
Cuando me visita me invade una pena distante
pero no es la pena esa como la tristeza
sino más bien está cargada de la sutileza
de no sentirte
de saber que estas pero no estas
que estoy solo pero acompañado
que eres pero de otro
que existes pero sin mí.
Y la soledad también es muy sabia
es astuta porque te acompaña cuando estas solo
convirtiendo el sustantivo en una metáfora
y de seguro si la soledad fuera mujer
no lo dudo
sería muy hermosa y también muy cruel.
Tal vez ella existe en un mundo intangible
siendo ella muy bella, audaz e irresistible
Y en realidad
¿Qué sentimiento acompaña a la soledad?
o ¿se acompaña ella sola?
como acompañarse en la ausencia
en la distancia
en el eco de una voz
¡ella no está sola!
Es amiga de la tristeza
del sosiego
y de la carencia.
Este sustantivo femenino
taciturno y trágico
constituye el vació
es el tiempo
y es el hastío
de ser y estar en ningún lado o en donde sea
de estar en todas partes, en las calles, en los patios,
en las fiestas, en los campos, en las catacumbas
y en tu cama.
Es el ser y estar
sin vos
sin tu boca
sin tus piernas
sin tus pies.
Es el querer y no querer
es la ausencia tuya y la presencia mía
es verte pero de lejos
es esconderte en los espejos
es escribirte algo que jamás leerás.
Eso es la soledad
poder retenerte en el aire
en un espacio abierto
en el infinito
La soledad es recordarte en mi carroza
con tu blusa escotada y turquesa
¡besándonos!
De seguro hoy estas con otro
tal vez llevando esa misma blusa
Eso es al menos
para mí la soledad
es adonde iré
es en donde estoy
y es adonde vendrás
después de eso nada más.
Teodoro Cajas
De verdad que no estoy muy solo
aunque muchas veces sienta la soledad
Ella me visita a ratos y es tan atenta
tan educada, callada y serena.
Cuando me visita me invade una pena distante
pero no es la pena esa como la tristeza
sino más bien está cargada de la sutileza
de no sentirte
de saber que estas pero no estas
que estoy solo pero acompañado
que eres pero de otro
que existes pero sin mí.
Y la soledad también es muy sabia
es astuta porque te acompaña cuando estas solo
convirtiendo el sustantivo en una metáfora
y de seguro si la soledad fuera mujer
no lo dudo
sería muy hermosa y también muy cruel.
Tal vez ella existe en un mundo intangible
siendo ella muy bella, audaz e irresistible
Y en realidad
¿Qué sentimiento acompaña a la soledad?
o ¿se acompaña ella sola?
como acompañarse en la ausencia
en la distancia
en el eco de una voz
¡ella no está sola!
Es amiga de la tristeza
del sosiego
y de la carencia.
Este sustantivo femenino
taciturno y trágico
constituye el vació
es el tiempo
y es el hastío
de ser y estar en ningún lado o en donde sea
de estar en todas partes, en las calles, en los patios,
en las fiestas, en los campos, en las catacumbas
y en tu cama.
Es el ser y estar
sin vos
sin tu boca
sin tus piernas
sin tus pies.
Es el querer y no querer
es la ausencia tuya y la presencia mía
es verte pero de lejos
es esconderte en los espejos
es escribirte algo que jamás leerás.
Eso es la soledad
poder retenerte en el aire
en un espacio abierto
en el infinito
La soledad es recordarte en mi carroza
con tu blusa escotada y turquesa
¡besándonos!
De seguro hoy estas con otro
tal vez llevando esa misma blusa
Eso es al menos
para mí la soledad
es adonde iré
es en donde estoy
y es adonde vendrás
después de eso nada más.
Teodoro Cajas