Luis Adolfo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pretender ignorar
la indómita vorágine
de tu silencio,
luego de que abordas el expreso de tinta,
es tan imposible como descartar
el aire de mi pecho…
Me pierdo
en la lírica de tu sombra,
hasta embriagarme
del vino de tu ausencia…
El génesis del sueño retorna,
vuelve a regar mis ojos
con lumínica vehemencia…
Cimbreante,
caprichoso,
apresura por mi lengua,
facultándole de su hálito lustroso…
Me subyuga tu esencia,
vuelve a enamorarme;
enredándome una y otra vez
en la espiral de tu encanto,
sustancia pura de tu aura
que te define tanto…
Qué bien suena al oído la lectura del poema, querida y admirada Nancy. Realmente es brillante tu forma de escribir. Me descubro y te aplaudo. Un placer disfrutar de tu elegante y culta arte poética.