MASTER LY 22
Laly
Desconcierto
En la lejanía de esa sucesión de puntos
tejidos de pensamientos y pespuntes
de pedestales con bases de barro
allí donde una cinta de raso color pardo
se agita enloquecida por los vientos
corrompidos por manantiales de luces ilusorias
en ese lugar recóndito, de olores almizclados,
con la levedad de sollozos y cánticos extasiados
se escondía una joya exquisita...
de cabellera verde esmeralda perfumada de azahares
que observaba tímida con sus luceros de topacio.
Ella esperaba ardiente, encendida en las alboradas,
bañada con la mieles de su sudor de inocencia
inexplorada y perpetua.
Mientra se escurre el arena entre las garras de rocas inertes
y penden luces como lianas gritando sus horrores de averno
su mirada de desconcierto se va apagando con la indiferencia
como candil en la tormenta que ha germinado en la ignorancia.
En su adios de inconmensurable congoja
las aves pronuncian sus letanías.
En la lejanía de esa sucesión de puntos
tejidos de pensamientos y pespuntes
de pedestales con bases de barro
allí donde una cinta de raso color pardo
se agita enloquecida por los vientos
corrompidos por manantiales de luces ilusorias
en ese lugar recóndito, de olores almizclados,
con la levedad de sollozos y cánticos extasiados
se escondía una joya exquisita...
de cabellera verde esmeralda perfumada de azahares
que observaba tímida con sus luceros de topacio.
Ella esperaba ardiente, encendida en las alboradas,
bañada con la mieles de su sudor de inocencia
inexplorada y perpetua.
Mientra se escurre el arena entre las garras de rocas inertes
y penden luces como lianas gritando sus horrores de averno
su mirada de desconcierto se va apagando con la indiferencia
como candil en la tormenta que ha germinado en la ignorancia.
En su adios de inconmensurable congoja
las aves pronuncian sus letanías.
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