Desconozco el bullicio que
en la inmensidad de la noche escucho
de la calma y el silencio
donde mi alma dormía
espacio que guardó por años, alejada, protegida,
ha sido profanado por la palabra escrita.
Quien es el intrépido que
la avispó de su prolongado sueño
quien es el poeta que tejió
su despertar con armonías al universo.
Ella ha vuelto a la vida,
aturdida, avasallada por sus ecos,
ella dibuja en mi rostro una sonrisa
robada por un imponente ser,
ella me imagina entrelazada en su mano
como la pluma que rasga con tinta los versos.
Desconozco mi alma desterrada
que busca otro amanecer,
quiere perderse en sus noches
dejándose seducir por la piel
doblegando su espíritu,
sólo para extasiarse con él…
Sonia Beatriz
Última edición: