Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cómo aparezco descorriendo tu vestido
y que éste dócil caiga acariciando tu piel,
cómo lo hago para atraer los vellos de tu piel
y erizarlos hasta que de ellos escurra humedad,
cómo encuentro la forma de saciarme desde tus surcos
y esparcir mi suave lluvia por entre tus laberintos,
cómo sostengo mis ganas hoy en vilo
sin que el alba se asome
y con ella se escape tu imagen.
Cómo obstino dejarme llevar por tu cuello
que resisten mi embestida furiosa
de querer aparecer infinitamente condenado en el,
cómo me enredo en tus senos
que esperan brillantes mi asecho
permaneciendo encallados sin la complicidad de la imaginación,
cómo agasajo tus pezones en mi boca
que esperan erectos por mi saliva
consintiendo el placer de verte sintiendo el instante,
cómo me dejo caer en tu vientre
sosteniéndome por entre tus piernas
hasta que el abandono sea nuestro cómplice.
Cómo insisto en limosnear una caricia
que se asoma como reflejo en el espejo,
de mis ojos absortos por el éxtasis acumulado,
incoherente y lisonjero ruego a Dios,
haber si encuentro lo que he perdido,
incrédulo consiento el horóscopo,
haber si los oráculos llenan mi copa vacía,
y se cuelan por mi cama,
que por debajo de mis huesos se mecen dolidos,
cómo conjuro el canto del poeta
que en armonía recita,
amor no es literatura si no se puede escribir en la piel
y no lo convierto sólo en un rezo,
esparciéndolo panfletario y ermitaño,
desde mis otoñales abriles.......
y que éste dócil caiga acariciando tu piel,
cómo lo hago para atraer los vellos de tu piel
y erizarlos hasta que de ellos escurra humedad,
cómo encuentro la forma de saciarme desde tus surcos
y esparcir mi suave lluvia por entre tus laberintos,
cómo sostengo mis ganas hoy en vilo
sin que el alba se asome
y con ella se escape tu imagen.
Cómo obstino dejarme llevar por tu cuello
que resisten mi embestida furiosa
de querer aparecer infinitamente condenado en el,
cómo me enredo en tus senos
que esperan brillantes mi asecho
permaneciendo encallados sin la complicidad de la imaginación,
cómo agasajo tus pezones en mi boca
que esperan erectos por mi saliva
consintiendo el placer de verte sintiendo el instante,
cómo me dejo caer en tu vientre
sosteniéndome por entre tus piernas
hasta que el abandono sea nuestro cómplice.
Cómo insisto en limosnear una caricia
que se asoma como reflejo en el espejo,
de mis ojos absortos por el éxtasis acumulado,
incoherente y lisonjero ruego a Dios,
haber si encuentro lo que he perdido,
incrédulo consiento el horóscopo,
haber si los oráculos llenan mi copa vacía,
y se cuelan por mi cama,
que por debajo de mis huesos se mecen dolidos,
cómo conjuro el canto del poeta
que en armonía recita,
amor no es literatura si no se puede escribir en la piel
y no lo convierto sólo en un rezo,
esparciéndolo panfletario y ermitaño,
desde mis otoñales abriles.......
:: un abrazo desde mi tierra ..........::
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