Guderio
Poeta asiduo al portal
Describiendo a una Diosa
Luz de esperanza,
como rayo primaveral,
tiñe sus hermosos cabellos,
su arma más leal.
Tiene ojos de canela,
sus pupilas un manjar,
en un rostro angelical,
una vista ejemplar.
Sus labios rojos brillan,
como rosas recién florecidas,
acompañando a una sonrisa,
tan luminosa como la luna misma.
La piel de su rostro,
de todo su cuerpo,
fina y perfecta,
como seda medieval.
Su hablar es un cantar,
todas sus palabras,
un versar,
poesía pura y de verdad.
Pero lo dicho corto se queda,
frente a su infinita inteligencia,
su sabiduría y valentía,
que mi alma iluminan.
Es una Diosa,
de aquello no hay duda,
su perfección no es terrenal,
su belleza no se puede mirar,
¿entonces, como la he de imaginar?
pues me atrevo a soñar
Luz de esperanza,
como rayo primaveral,
tiñe sus hermosos cabellos,
su arma más leal.
Tiene ojos de canela,
sus pupilas un manjar,
en un rostro angelical,
una vista ejemplar.
Sus labios rojos brillan,
como rosas recién florecidas,
acompañando a una sonrisa,
tan luminosa como la luna misma.
La piel de su rostro,
de todo su cuerpo,
fina y perfecta,
como seda medieval.
Su hablar es un cantar,
todas sus palabras,
un versar,
poesía pura y de verdad.
Pero lo dicho corto se queda,
frente a su infinita inteligencia,
su sabiduría y valentía,
que mi alma iluminan.
Es una Diosa,
de aquello no hay duda,
su perfección no es terrenal,
su belleza no se puede mirar,
¿entonces, como la he de imaginar?
pues me atrevo a soñar