Descubrimiento
Anoche me percaté que no fui el primero
en besar tus labios,
en acariciar tus senos,
en explorar con las manos tu espalda,
en percibir que la mancha que tienes en tu axila derecha se parece al mapa de Italia,
en recorrer con la nariz toda tu columna,
en lamer tus rodillas,
en pasar tus finos pies por la cara,
en tomar tu sexo,
en experimentar kamazutriánicas posiciones,
en orgasmear al unísono.
Anoche descubrí
tu cuerpo de instrumento de cuerdas,
tus suspiros,
tus curvas sigilosas,
tus abismos,
tus temores,
tus bondades,
tu ser.
Anoche pude, por fin, al descubrirte, descubrirme.
Anoche me percaté que no fui el primero
en besar tus labios,
en acariciar tus senos,
en explorar con las manos tu espalda,
en percibir que la mancha que tienes en tu axila derecha se parece al mapa de Italia,
en recorrer con la nariz toda tu columna,
en lamer tus rodillas,
en pasar tus finos pies por la cara,
en tomar tu sexo,
en experimentar kamazutriánicas posiciones,
en orgasmear al unísono.
Anoche descubrí
tu cuerpo de instrumento de cuerdas,
tus suspiros,
tus curvas sigilosas,
tus abismos,
tus temores,
tus bondades,
tu ser.
Anoche pude, por fin, al descubrirte, descubrirme.