ADEXFI
Poeta adicto al portal
Con los ojos bajos y blandiendo una flor
que había sacado de un macizo de peonías,
y con una rama dibuja el contorno de su sombra
detrás de él, en la tierra húmeda, de aquel
sendero donde bailan las auras,
da unos pasos adelante para estar juntos,
con una mano sosteniéndose de su hombro
y con la otra apartando rápidamente
de su cara los largos mechones inoportunos,
cuando él se apoya en su boca para besarla
que es ídem del abismo, donde se pierden
cuando ya, conocen sus labios al anochecer
abriéndose a la vida, bajo el lujo de las estrellas
que van saltando de aquí para allá, derritiéndose
en sus almas, confundiéndose sus siluetas
con el firmamento estrellado y azul,
es imposible reproducir a la vez la entonación exacta
y el sentido completo de los susurros de ambos.
Hay algo bastante acrobático en las estrellas de ahí arriba,
¿verdad? dice ella bajito, indicándolas con el dedo,
y un te amo se suelta de sus manos de seda
como caricia liberada y se enciende la vida
revelando unas lágrimas en el arco iris de sus ojos
abriendo el misterio que va por su interior
cuando resplandece el crepúsculo de su ser.
que había sacado de un macizo de peonías,
y con una rama dibuja el contorno de su sombra
detrás de él, en la tierra húmeda, de aquel
sendero donde bailan las auras,
da unos pasos adelante para estar juntos,
con una mano sosteniéndose de su hombro
y con la otra apartando rápidamente
de su cara los largos mechones inoportunos,
cuando él se apoya en su boca para besarla
que es ídem del abismo, donde se pierden
cuando ya, conocen sus labios al anochecer
abriéndose a la vida, bajo el lujo de las estrellas
que van saltando de aquí para allá, derritiéndose
en sus almas, confundiéndose sus siluetas
con el firmamento estrellado y azul,
es imposible reproducir a la vez la entonación exacta
y el sentido completo de los susurros de ambos.
Hay algo bastante acrobático en las estrellas de ahí arriba,
¿verdad? dice ella bajito, indicándolas con el dedo,
y un te amo se suelta de sus manos de seda
como caricia liberada y se enciende la vida
revelando unas lágrimas en el arco iris de sus ojos
abriendo el misterio que va por su interior
cuando resplandece el crepúsculo de su ser.
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