Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Y ahora que? Pregunta una voz en mis sentidos.
Fatal agonía tendré que presenciar
al ver morir mi carne sola
porque nadie esta junto a mi.
Algo he de hacer, mas no sé que.
Solo contemplo mi cama
y caigo rendida ante su presencia.
Abrasada a mi almohada
como si fuera tu misma apariencia,
trato de llorar, mas mis lagrimas se han secado.
Ya no tengo elixir de vida, se me murió el alma.
Ya no tengo latir en mi pecho.
Y creo que tan solo he muerto
y vago en esta casa de penumbras sin darme cuenta.
¿Será que después de que te fuiste
vino sobre mi la daga de la muerte?
Como un embrujo cayó sobre mí la pena.
Cuanto diera porque esta agonía sea de un día,
Y en un día se acabe esta gran condena.
Mas cuento las horas que marca el fatídico reloj
Y parece que el tiempo se burla de mí.
¡Deja ya de sonar... deja ya tu tic-tac!
Que se acallen los versos lanzados para ti,
Los que un día te dedique en honor al amor.
¡Que nadie hable, que nadie murmure!
No quiero escucharles más.
Pues percibo sus risas tras de mí.
Burlándose de mi pasado y más de mi presente.
Solo quiero desertar de mi alma
Y dejar de ser un todo, para seguir siendo nada...