Emmanuel Delawer
Poeta fiel al portal
Detengo la tristeza acontecida
en el suspiro sobre los pensamientos
que irremediablemente se lleva el viento,
en su dolor esta mi alma perdida
ya no quiero penetrar en lo que siento,
me arrojo al disentimiento que me guía,
en la perpetuidad de un camino sin destino
no soy yo, ya quien confía,
no soy yo, lo confieso,
no me sobrepongo a esta osadía,
tampoco a el arrepentimiento.
Bien pudiste ser menos cruel,
te obligaste a lo que ni querías,
algo que solo escogiste por él,
algo que no vivo desde que no existías...
Ausente de palabras te escribo
sé mi testigo, también mi sombra,
el sentimiento; lo que de mi te apasiona,
bésame a la sombra del cerezo
mientras caigan las hojas de otoño,
mientras dure todo este momento
en la intención inherente a la casualidad
el amor fue algo mas que olvido
como no pensar en lo que se vive
si amar y olvidar es el sagrado castigo.
en el suspiro sobre los pensamientos
que irremediablemente se lleva el viento,
en su dolor esta mi alma perdida
ya no quiero penetrar en lo que siento,
me arrojo al disentimiento que me guía,
en la perpetuidad de un camino sin destino
no soy yo, ya quien confía,
no soy yo, lo confieso,
no me sobrepongo a esta osadía,
tampoco a el arrepentimiento.
Bien pudiste ser menos cruel,
te obligaste a lo que ni querías,
algo que solo escogiste por él,
algo que no vivo desde que no existías...
Ausente de palabras te escribo
sé mi testigo, también mi sombra,
el sentimiento; lo que de mi te apasiona,
bésame a la sombra del cerezo
mientras caigan las hojas de otoño,
mientras dure todo este momento
en la intención inherente a la casualidad
el amor fue algo mas que olvido
como no pensar en lo que se vive
si amar y olvidar es el sagrado castigo.