
Desde el fondo de mi interior
Hoy día, marqué el comienzo de un nuevo universo para mi visión, con respecto a lo que soy, aquella mente cerrada a lo que sucedía alrededor desapareció, y en ella cuando se abrió, entró el demonio de la inspiración.
Comenzaron a flotar extrañamente por mi cabeza frases que me ardían, como si estuviera en llamas y mi mente estuviese poseída por completo, a tal punto que creía que no era yo y que algo o alguien se había apoderado de mi y de mis sentimientos, porque estos se sensibilizaron a un punto inimaginable, llegando sentirse una sola persona con la naturaleza y de esta manera me eran difíciles controlarlos.
Es cuando algo en mi interior me impulsaba a escribir y agarrar el lápiz y el papel y poner todo aquello que mi mente imaginaba, no sé cómo, pero me sentía parte de aquel trozo delgado de madera con carbón y aquella hoja blanca colocada sobre el escritorio.
Aquellas palabras de mi mente se convertían en algo a lo que yo podría llamar poesía.
Pero sabía desde el fondo de mi interior que algo le faltaba a estos escritos, por más que mis sentimientos se hayan desarrollado al máximo, no había conseguido desarrollar el amor.
Años pasaron y aquella inspiración se quedo oculta en lo profundo del silencio y dejé de escribir por mucho tiempo.
Y muchos preguntarán porque escribo hoy; y es porque a mi vida se le presentó aquella luz que le faltaba que le faltaba a lo que escribía anteriormente, se presentó ella, aquella mujer que le daría un sentido a mi vida y que haría que renazca la inspiración en mí; se me presentó mi musa, la que haría que hoy escriba estos versos desde el fondo de mi interior.