Von Lioncourt
Poeta recién llegado
Desde el inicio del tiempo
ya todo estaba escrito,
antes de que pudiera adivinarlo
y mucho más de que pudiera evitarlo.
El camino esta trazado,
no es a voluntad seguirlo,
no fue mi intención el encontrarnos
no es tu culpa no olvidarnos.
Cruel o justo es el Destino,
sabia y tonta la Casualidad,
dulce o agria la Verdad,
fuerte y suave la Ansiedad.
No me explico la ironía,
estando, pero sin estar a tu lado;
viviendo, pero muerta en mi interior,
porque vienes, mas no existes si te veo.
Mis sentimientos siempre te han seguido,
adorándote y maldiciéndote por igual;
mi amor fue una semilla en tu jardín
y mis lágrimas son lluvia, que germina mi sufrir.
Yo ya no quiero amarte
-me siento tan estúpida mintiendo-
y aunque tu te engañes o me ignores
tu mente no abandono y a mí tu corazón añora.
Desde el inicio del tiempo
ya todo estaba escrito,
aunque puede ser que no sea verdad,
porque en las puertas de tu alma
se acabó la soledad.
ya todo estaba escrito,
antes de que pudiera adivinarlo
y mucho más de que pudiera evitarlo.
El camino esta trazado,
no es a voluntad seguirlo,
no fue mi intención el encontrarnos
no es tu culpa no olvidarnos.
Cruel o justo es el Destino,
sabia y tonta la Casualidad,
dulce o agria la Verdad,
fuerte y suave la Ansiedad.
No me explico la ironía,
estando, pero sin estar a tu lado;
viviendo, pero muerta en mi interior,
porque vienes, mas no existes si te veo.
Mis sentimientos siempre te han seguido,
adorándote y maldiciéndote por igual;
mi amor fue una semilla en tu jardín
y mis lágrimas son lluvia, que germina mi sufrir.
Yo ya no quiero amarte
-me siento tan estúpida mintiendo-
y aunque tu te engañes o me ignores
tu mente no abandono y a mí tu corazón añora.
Desde el inicio del tiempo
ya todo estaba escrito,
aunque puede ser que no sea verdad,
porque en las puertas de tu alma
se acabó la soledad.