Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Desde el monte baja un viento suave,
que susurra tu nombre con dulzura,
tu mirada en la noche me embriaga,
mi corazón se llena de ternura.
Tus ojos verdes, claros como el río,
reflejan luz en la oscura penumbra,
son faros que en mi soledad ansío,
guían mi alma que en tu amor se encumbra.
Entre las hojas canta el ruiseñor,
mientras pienso en tus ojos, mi destino,
ellos son mi refugio y mi fervor,
el puerto en que descansa mi camino.
Verde la pradera donde te hallo,
verde el susurro que me lleva a ti,
en tu mirada todo lo que callo,
se vuelve canto y dulce frenesí.
En el monte, la luna es testigo,
de mis noches en vela por tu amor,
tus ojos verdes son mi fiel abrigo,
mi oasis en el vasto desamor.
Cada estrella que brilla en el cielo,
es un reflejo de tu luz interna,
en tus ojos encuentro mi consuelo,
mi esperanza, mi paz siempre eterna.
Desde el monte, un suspiro lejano,
lleva tu esencia hasta mis pensamientos,
mi amor por ti no conoce verano,
es perenne como los sentimientos.
Verde que te quiero, verde vida,
verde la esperanza que tú me das,
verde la senda que a ti me guía,
verde el amor que nunca se irá.
Tus ojos verdes son mi dulce hogar,
en ellos hallo siempre mi consuelo,
son la razón por la que quiero amar,
son mi horizonte, mi paz, mi cielo.
Desde el monte hasta tus ojos verdes,
viaja mi amor con fuerza y sin demora,
tus ojos son la luz que me recuerdes,
mi vida entera por ti se enamora.
Eres la musa de mi inspiración,
tus ojos verdes son mi poesía,
en ellos encuentro mi salvación,
mi refugio, mi eterna alegría.
que susurra tu nombre con dulzura,
tu mirada en la noche me embriaga,
mi corazón se llena de ternura.
Tus ojos verdes, claros como el río,
reflejan luz en la oscura penumbra,
son faros que en mi soledad ansío,
guían mi alma que en tu amor se encumbra.
Entre las hojas canta el ruiseñor,
mientras pienso en tus ojos, mi destino,
ellos son mi refugio y mi fervor,
el puerto en que descansa mi camino.
Verde la pradera donde te hallo,
verde el susurro que me lleva a ti,
en tu mirada todo lo que callo,
se vuelve canto y dulce frenesí.
En el monte, la luna es testigo,
de mis noches en vela por tu amor,
tus ojos verdes son mi fiel abrigo,
mi oasis en el vasto desamor.
Cada estrella que brilla en el cielo,
es un reflejo de tu luz interna,
en tus ojos encuentro mi consuelo,
mi esperanza, mi paz siempre eterna.
Desde el monte, un suspiro lejano,
lleva tu esencia hasta mis pensamientos,
mi amor por ti no conoce verano,
es perenne como los sentimientos.
Verde que te quiero, verde vida,
verde la esperanza que tú me das,
verde la senda que a ti me guía,
verde el amor que nunca se irá.
Tus ojos verdes son mi dulce hogar,
en ellos hallo siempre mi consuelo,
son la razón por la que quiero amar,
son mi horizonte, mi paz, mi cielo.
Desde el monte hasta tus ojos verdes,
viaja mi amor con fuerza y sin demora,
tus ojos son la luz que me recuerdes,
mi vida entera por ti se enamora.
Eres la musa de mi inspiración,
tus ojos verdes son mi poesía,
en ellos encuentro mi salvación,
mi refugio, mi eterna alegría.