Naturu3
Poeta fiel al portal
La frente demasiado ósea era estuco apisonado para laudar las deudas del cazador. Añicos purpúreos se desvelaban en las cuevas o cavernas u oquedades del pelo mugroso que usaban para atar las lanzas al pie de la presa marcada en agonía preciosa y previa al festín.
No era cruda más bien camaleónica la sangre, terciopelo en litros que pertenecía a la fuerza del músculo.
Tengo o pretendo un espécimen neandertal en mi ropero. Lo encierro por las noches entonces cuida el recodo que incendia mis cortinas perforadas de vejez.
No era cruda más bien camaleónica la sangre, terciopelo en litros que pertenecía a la fuerza del músculo.
Tengo o pretendo un espécimen neandertal en mi ropero. Lo encierro por las noches entonces cuida el recodo que incendia mis cortinas perforadas de vejez.
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