El viento sureño empuja mis versos hacía ti.
Vuelan magnánimos por los cielos pampeanos,
para morir como gotas de lluvia en tus manos.
Atraviesan desiertos y ríos para ahí llegar.
Ahí, a las viejas y conocidas veredas de mi Paraná,
a esas calles que ahora de lejos no dejo de añorar.
Y desde lo profundo de esta desolada cabaña
ciertas noches me da por la melancolía
y sueño, juro que sueño, con volver algún día.
Vuelan magnánimos por los cielos pampeanos,
para morir como gotas de lluvia en tus manos.
Atraviesan desiertos y ríos para ahí llegar.
Ahí, a las viejas y conocidas veredas de mi Paraná,
a esas calles que ahora de lejos no dejo de añorar.
Y desde lo profundo de esta desolada cabaña
ciertas noches me da por la melancolía
y sueño, juro que sueño, con volver algún día.