daw
Poeta asiduo al portal
Ya nada sabemos de lo nuestro, ¿Qué será?,
ando rogando a algún santo que me traiga mi humildad,
aquella que necesito para pedir un perdón,
aquella que se ha escapado por nunca tener razón.
Necesito solo un cuento más, antes de irme a dormir,
necesito una mentira, una verdad, algo que empuje mi existir,
necesito que me mientas, que me digas hoy -quizás-,
y que nunca te aparezcas sin dar suspenso a mi pensar.
En la duda me encuentro y en la duda soy feliz,
solo un has de luz de esperanza, da mil ganas de vivir,
aunque en esa duda pierdo mi templanza y mi esperanza,
no soporto resistirme y a la oscuridad doy alabanza.
No vuelvas, no llames, no se si puedo esperarte,
quizás cuando salgas de tu casa yo te este tocando timbre,
quizás cuando me escribas se te traben los mensajes,
por las miles letras mías poco menos que apetecibles.
Hoy yo miro desde el último vagón,
veo una vía muy recta, con pocas curvas de día,
pero que de noche todo dobla, cae y no vuelve a levantarse,
ya es la hora quizás de empezar a olvidarse.
ando rogando a algún santo que me traiga mi humildad,
aquella que necesito para pedir un perdón,
aquella que se ha escapado por nunca tener razón.
Necesito solo un cuento más, antes de irme a dormir,
necesito una mentira, una verdad, algo que empuje mi existir,
necesito que me mientas, que me digas hoy -quizás-,
y que nunca te aparezcas sin dar suspenso a mi pensar.
En la duda me encuentro y en la duda soy feliz,
solo un has de luz de esperanza, da mil ganas de vivir,
aunque en esa duda pierdo mi templanza y mi esperanza,
no soporto resistirme y a la oscuridad doy alabanza.
No vuelvas, no llames, no se si puedo esperarte,
quizás cuando salgas de tu casa yo te este tocando timbre,
quizás cuando me escribas se te traben los mensajes,
por las miles letras mías poco menos que apetecibles.
Hoy yo miro desde el último vagón,
veo una vía muy recta, con pocas curvas de día,
pero que de noche todo dobla, cae y no vuelve a levantarse,
ya es la hora quizás de empezar a olvidarse.