Boren
Poeta recién llegado
Tristes voces del trastorno que desatan
una soledad, paradigma de abandono
y destello de congojo desmedido
en el que la tribulación resalta.
Si hablo te ofendo, y si no tu me insultas
en una discusión que a nada va,
y aquello que no pienso
lo digo sin deceso
en permuto del orgullo por la dignidad
y la amistad.
Se malogra la existencia
con amargura en gran frecuencia
y defensa de lo no preponderante,
cual pragmático valor de la felicidad.
Reflejo con frecuencia aquellas tristes melodías
que con tu mirada igualmente me señalas,
senda reacción dadora de significado a barreduras
que definen mi condición en gran asiduidad.
Y sé que aunque dicho estado no perdura para siempre
eso no remueve las ansias de mis pensamientos que pretenden
darme muerte, o un estado de alma inerte
para repudiar el mal pesar que en mi ser se extiende.
Aveces me miro y miro en el camino
lo mucho que hace falta recorrer.
De pronto desvanecen esos malos sentimientos
al momento en que se agranda el éxtasis en mi
un coro de alegrías ha llegado con su ejercito
para dar batalla a las penas que hay aquí
Un momento de inspiración se proclama salvador
y promete difuminar aquel tormento que surte con antojo,
como si un elixir frenara instantáneamente mis agobios
y revelase tras la niebla un camino esperanzador.
Los despojos de tristeza se van haciendo objeto
de ofensiva augurada por la fuerza de mi espabilar,
ahora sé que si una vez me victimó la soledad
he topado con la solución al darme cuenta que puedo eludirla
desde el viento.
Desde el viento apostaremos por confines luminosos
que nos marquen calurosa bienvenida a su refugio,
ya dentro, se nos harán presentes júbilos gozosos
por cada mal recuerdo que el pasado nos propuso.
Desde el viento resucitarán los ruegos que alguna vez
nos prometieron un porvenir alborozado lleno de vida
plenitud y regocijo para hacer de nuevo nula aquella herida
y el contrato con la decepción, ahora permanentemente.
Desde el viento alzaremos todos juntos los latidos
de nuestros corazones que aunque bien dolidos
jamas dejaron de vibrar ante la adversidad viniente
y contrario a ello extenuaron su rugido fuertemente.
Desde el viento reclamaran respeto nuestras voces
y su conjunto muerte se desvanecerá vertiginoso
al tiempo del cortante vuelo sobre azules horizontes
que propone el ancho mar en su distrito de abundante gozo.
Desde el viento algún fulgor nos revelará su gran tesoro...
Desde el viento el amor mostrará su verdadero rostro...
Desde el viento la felicidad retomará su potestad...
Desde el viento encontraremos libertad...
una soledad, paradigma de abandono
y destello de congojo desmedido
en el que la tribulación resalta.
Si hablo te ofendo, y si no tu me insultas
en una discusión que a nada va,
y aquello que no pienso
lo digo sin deceso
en permuto del orgullo por la dignidad
y la amistad.
Se malogra la existencia
con amargura en gran frecuencia
y defensa de lo no preponderante,
cual pragmático valor de la felicidad.
Reflejo con frecuencia aquellas tristes melodías
que con tu mirada igualmente me señalas,
senda reacción dadora de significado a barreduras
que definen mi condición en gran asiduidad.
Y sé que aunque dicho estado no perdura para siempre
eso no remueve las ansias de mis pensamientos que pretenden
darme muerte, o un estado de alma inerte
para repudiar el mal pesar que en mi ser se extiende.
Aveces me miro y miro en el camino
lo mucho que hace falta recorrer.
De pronto desvanecen esos malos sentimientos
al momento en que se agranda el éxtasis en mi
un coro de alegrías ha llegado con su ejercito
para dar batalla a las penas que hay aquí
Un momento de inspiración se proclama salvador
y promete difuminar aquel tormento que surte con antojo,
como si un elixir frenara instantáneamente mis agobios
y revelase tras la niebla un camino esperanzador.
Los despojos de tristeza se van haciendo objeto
de ofensiva augurada por la fuerza de mi espabilar,
ahora sé que si una vez me victimó la soledad
he topado con la solución al darme cuenta que puedo eludirla
desde el viento.
Desde el viento apostaremos por confines luminosos
que nos marquen calurosa bienvenida a su refugio,
ya dentro, se nos harán presentes júbilos gozosos
por cada mal recuerdo que el pasado nos propuso.
Desde el viento resucitarán los ruegos que alguna vez
nos prometieron un porvenir alborozado lleno de vida
plenitud y regocijo para hacer de nuevo nula aquella herida
y el contrato con la decepción, ahora permanentemente.
Desde el viento alzaremos todos juntos los latidos
de nuestros corazones que aunque bien dolidos
jamas dejaron de vibrar ante la adversidad viniente
y contrario a ello extenuaron su rugido fuertemente.
Desde el viento reclamaran respeto nuestras voces
y su conjunto muerte se desvanecerá vertiginoso
al tiempo del cortante vuelo sobre azules horizontes
que propone el ancho mar en su distrito de abundante gozo.
Desde el viento algún fulgor nos revelará su gran tesoro...
Desde el viento el amor mostrará su verdadero rostro...
Desde el viento la felicidad retomará su potestad...
Desde el viento encontraremos libertad...