AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
DESDE MI ALMA
El rumor de la vecindad es una faca, vengativa;
afanosa de sangre, maledicencia y dolor.
Generalmente: demuele sin fe y sin permiso,
destruye invariablemente, sin permiso ni convicción.
Siempre seré lo que los demás no ambicionaron,
Seré pasión encendida y volaré siempre sin las
alas de los que estampillan y juzgan en el tiempo
y en el espacio que no les pertenece. Seré fantasía.
Seré siempre substancia libre, sin pedir aquiescencia,
pero no me alcance la imprecación solemne de la beata
que duerme frente a tu casa, y que todas las noches,
sin autorización, revisa si las camándulas de su rosario,
están pintadas de azul, porque así lo desea con ardor, el rabadán
que le ha pedido un beso y le ha hecho diez veces el amor.
El murmullo circunda y emboludece la mente sana de los buenos,
pero es inútil tratar de frenarlo con derives y oraciones.
Avanza: Zahiere con mucha fuerza, pero el tiempo
adorna el camino y únicamente el amor divino y sutil,
puede asesinar la hablilla, sin padecimientos ni atenciones.
La fe y Dios son elementos solemnes y la disposición directa
de lo que somos y dejaremos de ser. Y la muerte, que nunca falla,
a la gran verdad de una historia vana e intangible que se acaba
Caminemos juntos amor, aun nos resta el horizonte,
para compartir y para dar lo que llevamos en el alma
con pasión, con ternura, y con certeza de que lo que me das
es vero y que lo que recibes de mi parte surge del alma mía
Augus 06 enero 1010.
El rumor de la vecindad es una faca, vengativa;
afanosa de sangre, maledicencia y dolor.
Generalmente: demuele sin fe y sin permiso,
destruye invariablemente, sin permiso ni convicción.
Siempre seré lo que los demás no ambicionaron,
Seré pasión encendida y volaré siempre sin las
alas de los que estampillan y juzgan en el tiempo
y en el espacio que no les pertenece. Seré fantasía.
Seré siempre substancia libre, sin pedir aquiescencia,
pero no me alcance la imprecación solemne de la beata
que duerme frente a tu casa, y que todas las noches,
sin autorización, revisa si las camándulas de su rosario,
están pintadas de azul, porque así lo desea con ardor, el rabadán
que le ha pedido un beso y le ha hecho diez veces el amor.
El murmullo circunda y emboludece la mente sana de los buenos,
pero es inútil tratar de frenarlo con derives y oraciones.
Avanza: Zahiere con mucha fuerza, pero el tiempo
adorna el camino y únicamente el amor divino y sutil,
puede asesinar la hablilla, sin padecimientos ni atenciones.
La fe y Dios son elementos solemnes y la disposición directa
de lo que somos y dejaremos de ser. Y la muerte, que nunca falla,
a la gran verdad de una historia vana e intangible que se acaba
Caminemos juntos amor, aun nos resta el horizonte,
para compartir y para dar lo que llevamos en el alma
con pasión, con ternura, y con certeza de que lo que me das
es vero y que lo que recibes de mi parte surge del alma mía
Augus 06 enero 1010.