Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sigue latente, alimentándose de fantasías,
engendrándose en el silencio,
este maldito deseo, que me envuelve.
Y me río cuando me sorprendo
sonriéndote a la distancia.
Y bajo la mirada si tus ojos repasan
el espacio donde me encuentro,
lo hago aunque sé que no me miras,
lo hago aún sabiendo que ni te percatas que estoy aquí
esperando que se detenga tu fugitiva mirada
y haga una coma, haga una pausa
en las luciérnagas de mis ojos que te miran.
Pero nada cambia,
tu mirada no se detiene mientras te observo en silencio
y mientras pasa el tiempo, yo sigo en mi crisálida,
alimentando y abrigando este deseo,
hasta que se transforme en realidad.
engendrándose en el silencio,
este maldito deseo, que me envuelve.
Y me río cuando me sorprendo
sonriéndote a la distancia.
Y bajo la mirada si tus ojos repasan
el espacio donde me encuentro,
lo hago aunque sé que no me miras,
lo hago aún sabiendo que ni te percatas que estoy aquí
esperando que se detenga tu fugitiva mirada
y haga una coma, haga una pausa
en las luciérnagas de mis ojos que te miran.
Pero nada cambia,
tu mirada no se detiene mientras te observo en silencio
y mientras pasa el tiempo, yo sigo en mi crisálida,
alimentando y abrigando este deseo,
hasta que se transforme en realidad.