Nano Guzman
Poeta recién llegado
Desde mi encierro voluntario
por mi propia in voluntad
por mi inconsciente delirio
de no dejar de pensar,
_________________ de pensarla
vestido con las grises ropas
de la desolación veo arrugarse
la piel en mis manos, quemarse
en mis dedos las lágrimas.
Dedos que fueron su escote
su suspiro y su aliento, aguas
de mis ojos que fueron su risa,
su ademán, su calma a la sed…
Te siento llorar al otro lado de la puerta
cerrada, clavada, sosegada por las palabras
de mi ennegrecido corazón
de mi odio en tu razón
por mí,
por mí…
Dejándome matar por el recuerdo
por el remordimiento, por el agujero
rojo que crecía en mi pecho
entrego mi último suspiro
reflejando tus ojos en la sequedad
de los míos. En la lágrima de cristal
que tuve que dibujar en mi memoria
por ti.
Por ti…
por mi propia in voluntad
por mi inconsciente delirio
de no dejar de pensar,
_________________ de pensarla
vestido con las grises ropas
de la desolación veo arrugarse
la piel en mis manos, quemarse
en mis dedos las lágrimas.
Dedos que fueron su escote
su suspiro y su aliento, aguas
de mis ojos que fueron su risa,
su ademán, su calma a la sed…
Te siento llorar al otro lado de la puerta
cerrada, clavada, sosegada por las palabras
de mi ennegrecido corazón
de mi odio en tu razón
por mí,
por mí…
Dejándome matar por el recuerdo
por el remordimiento, por el agujero
rojo que crecía en mi pecho
entrego mi último suspiro
reflejando tus ojos en la sequedad
de los míos. En la lágrima de cristal
que tuve que dibujar en mi memoria
por ti.
Por ti…