Fernando Sarabia
Poeta recién llegado
la tristeza del sonar de un violín me acompaña
lo sádico y la frialdad son mis lagrimas,
niego rotundamente este amor por ti,
eres ahora mi condena y mi inframundo
seguiré mi camino,
y estoy seguro
de llegar al cielo,
sin esa mirada tuya
que me abrió la ilusión
de una nueva magia
ahora a golpes
enfrento mis miedos,
me despierto como un dragón
con la espina clavada
en el centro de mi corazón
espina que mata,
y envenena mi alma
pero veras que cuando muera,
respirarás mis cenizas
y adentraré en tu alma
haciendo te ver
cuan equivocada estabas
pues yo te ame
como nadie te ama,
desde el infierno
gritaré con todo mi dolor
y recitare cantos
infernales para que escuches
me llanto,
y este sea tu tormento
así como tu para mi
mi lamento...
lo sádico y la frialdad son mis lagrimas,
niego rotundamente este amor por ti,
eres ahora mi condena y mi inframundo
seguiré mi camino,
y estoy seguro
de llegar al cielo,
sin esa mirada tuya
que me abrió la ilusión
de una nueva magia
ahora a golpes
enfrento mis miedos,
me despierto como un dragón
con la espina clavada
en el centro de mi corazón
espina que mata,
y envenena mi alma
pero veras que cuando muera,
respirarás mis cenizas
y adentraré en tu alma
haciendo te ver
cuan equivocada estabas
pues yo te ame
como nadie te ama,
desde el infierno
gritaré con todo mi dolor
y recitare cantos
infernales para que escuches
me llanto,
y este sea tu tormento
así como tu para mi
mi lamento...