Rup
Poeta fiel al portal
Desde mi ventana
Encerraron
bajo la calle, bajo mi asfalto
de tu asfalto, de la tierra
en medio del nacimiento
de tus labios,
los hoyos decorados
de la incesante ordalía
de mis dedos calcándote
la, mi, tuya existencia,
¿Nos quedaremos aún
.............en el pasillo?
Donde esperar,
donde esperábamos todo
asomando las lenguas
y encontrando lo fidedigno
de lo que se grita bajo el pecho
y se pierde en una mirada
a otro lugar que amarle
las, mis, tuyas estaciones.
Aquí, mirándote
en los muros amarillos
agrietados de la casa vecina,
o en mi calle empedrada
de tus ojos,
y en los pinos
que en este verano
debieron haber desfallecido ya
invirtiéndome hasta el próximo invierno
¿será que te vieron llegar?
Y me han colmado
de sombras relucientes
indescriptibles a mi torpeza,
y
¿qué te contare de los pájaros?
Todos me parecen tan iguales
grises, aterciopelados,
pero pareciera que al cantar
me dijeran tanto de ti,
no acostumbraban hacerlo,
tal vez ni siquiera lo hacen
es lo lunático de mi, tuya, existencia.
Y es que me has hurtado tanto,
que ya empaco sin resistencia al tiempo
y a las aguas
que de noche y en mi ventana
te perfecciona tanto,
pues siempre supe
que al final,
en la lluvia
te podía encontrar.
Encerraron
bajo la calle, bajo mi asfalto
de tu asfalto, de la tierra
en medio del nacimiento
de tus labios,
los hoyos decorados
de la incesante ordalía
de mis dedos calcándote
la, mi, tuya existencia,
¿Nos quedaremos aún
.............en el pasillo?
Donde esperar,
donde esperábamos todo
asomando las lenguas
y encontrando lo fidedigno
de lo que se grita bajo el pecho
y se pierde en una mirada
a otro lugar que amarle
las, mis, tuyas estaciones.
Aquí, mirándote
en los muros amarillos
agrietados de la casa vecina,
o en mi calle empedrada
de tus ojos,
y en los pinos
que en este verano
debieron haber desfallecido ya
invirtiéndome hasta el próximo invierno
¿será que te vieron llegar?
Y me han colmado
de sombras relucientes
indescriptibles a mi torpeza,
y
¿qué te contare de los pájaros?
Todos me parecen tan iguales
grises, aterciopelados,
pero pareciera que al cantar
me dijeran tanto de ti,
no acostumbraban hacerlo,
tal vez ni siquiera lo hacen
es lo lunático de mi, tuya, existencia.
Y es que me has hurtado tanto,
que ya empaco sin resistencia al tiempo
y a las aguas
que de noche y en mi ventana
te perfecciona tanto,
pues siempre supe
que al final,
en la lluvia
te podía encontrar.
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:: Eres una desgraciada, te voy a matar...
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