poetakabik
Poeta veterano en el portal
Aún no has visto la luz, y ya te amo,
te sueño entre suspiros y esperanzas,
mi cuerpo es ya tu cuna y tu reclamo,
mi alma se arrodilla en tus bonanzas.
Te siento en cada pulso de mi sangre,
te escucho en el silencio de la noche,
mi piel es el abrigo donde albergue
tu forma de latido y de derroche.
No sé aún tu color, ni tu mirada,
ni el timbre de tu risa en la alborada,
mas ya tu ser me habita dulcemente
como raíz que brota eternamente.
Tú eres mi misterio más sagrado,
mi miedo, mi coraje, mi ternura,
el fruto de un amor que, iluminado,
rompe en mi vientre toda la cordura.
Cuando salgas al mundo, hijo del viento,
seré tu faro, abrigo y alimento;
mas hoy, mientras aún crece mi adentro,
yo soy tu cielo, tu calor, tu centro.
te sueño entre suspiros y esperanzas,
mi cuerpo es ya tu cuna y tu reclamo,
mi alma se arrodilla en tus bonanzas.
Te siento en cada pulso de mi sangre,
te escucho en el silencio de la noche,
mi piel es el abrigo donde albergue
tu forma de latido y de derroche.
No sé aún tu color, ni tu mirada,
ni el timbre de tu risa en la alborada,
mas ya tu ser me habita dulcemente
como raíz que brota eternamente.
Tú eres mi misterio más sagrado,
mi miedo, mi coraje, mi ternura,
el fruto de un amor que, iluminado,
rompe en mi vientre toda la cordura.
Cuando salgas al mundo, hijo del viento,
seré tu faro, abrigo y alimento;
mas hoy, mientras aún crece mi adentro,
yo soy tu cielo, tu calor, tu centro.