Arnet Fatheb Grothen
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde un suspiro
(cuartetos asonantados)
Mordí tanto el silencio que quedé sin palabras
y las tardes que fueron, como fueron quedaron,
me abrazaba la escarcha, la del lienzo prendado
con caricias de ella, que a mi piel trastocaba.
Perdí tanto el aliento con mi voz en canciones
que quedé sin conciencia, como el ave sin nido,
se esfumo la esperanza y su imagen es mito
como recuerdo inerme que apacigua mis noches.
¿De qué noches yo hablo?, si no tengo ni olvido,
mi sosiego esta en rocas que en el río perturban
y adolece el remanso de aguas claras que juran
que el invierno te extraña con su espejo infinito.
Y tan solo quedaba mi caricia con miedo,
pues la noche que era, era aquella sin ti,
un suspiro que había te empuñó en un buril
y talló en estos versos un vacío en mi anhelo.
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